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15 de enero de 2014

Idiomas y redacción, ‘coco’ de mexicanos

A los egresados les falta formación para competir en el mercado laboral, dicen empleadores; la mitad de las empresas están insatisfechas con la preparación de jóvenes, según estudio.

Por: Ivonne Vargas*



Hablar un segundo idioma, resolver problemas abstractos, y desarrollar una buena comunicación oral y escrita son temas que deben pulir los jóvenes que egresan de las universidades para satisfacer la demanda de los empleadores.

La falta de talento es la causa de que la mitad de las empresas en México no estén satisfechas con la formación de los egresados, según el ‘Informe de Competencias Profesionales en Preuniversitarios y Universitarios de Iberoamérica'. Los empresarios entrevistados afirmaron que las universidades quedan a deber en temas de liderazgo y medio ambiente.

La realidad es que las materias que ayudan a desarrollar la destreza y análisis de problemas son reprobadas por los estudiantes mexicanos. En Matemáticas, 55% de los alumnos de 15 años no alcanza el nivel de competencia básica entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Trabajar desde la secundaria esas competencias, y no esperar a que los profesores universitarios las enseñen, es una medida que ayudaría a los jóvenes a aplicar por un empleo con más herramientas, según el estudio realizado en siete países por el Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (Inide) de la Ibero, la Fundación Universia y la Fundación Telefónica.

De acuerdo con los profesores universitarios si la contribución de la secundaria es nula, la de preparatoria no es del todo diferente. "Es muy limitada en competencias como capacidad de abstracción, análisis y síntesis, así como habilidad para planificar el tiempo", dijeron los académicos entrevistados para elaborar el informe. 

Tener a un 19% de egresados mexicanos sin empleo, según datos del estudio, es producto de factores económicos y del ámbito educativo, comentó la directora del Inide, Marisol Silva Laya.

Sumado a una política de gobierno que no favorece la creación de más empleo está la diferencia de opinión entre los actores que ayudan al joven a formarse y, después, a laborar.
Las dificultades comienzan con la diferencia entre profesores y las empresas sobre qué debieran aprender los alumnos, expone el informe que incluye entrevistas con más de 300 mexicanos, entre ellos rectores, empleadores, instituciones académicas y alumnos.

Según los profesores las competencias más importantes son aprendizaje permanente, resolución de problemas y toma de decisiones. Sin embargo para los empleadores, además del segundo idioma y la abstracción, es importante la capacidad para adaptarse a nuevas situaciones, las habilidades interpersonales y el trabajo en equipo.

No habrá avance si no se mejora la comunicación entre los responsables del diseño de los planes de estudio, las autoridades educativas y los encargados del reclutamiento de personal, subrayó Silva Laya.

El perfil idóneo para la organización es el egresado que reúne competencias en estas cinco categorías:

1. De tipo laboral. Planificar el tiempo, resolver problemas, trabajar en equipo, negociar, adaptarse a las circunstancias (en especial escenarios complejos).
2. Lingüísticas. Expresión oral y escrita, y conocer otro idioma.
3. Cognitivas. Abstracción y análisis, innovación, aplicación de conocimientos.
4. Motivacionales. Saber trabajar en forma autónoma, aprender y actualizarse, toma de decisiones, responsabilidad social, interés por cuidado del medio ambiente.
5. Instrumentales. Uso de tecnologías de información, buscar y procesar información.

® Derechos Reservados. Originalmente publicado en CNNExpansión

4 de diciembre de 2013

Resultados tristes, pero lógicos: expertos

Por Sandra Marina y Rosario Servín*

Los resultados obtenidos en la prueba PISA son "descorazonadores, pero lógicos" toda vez que en nueve años no se han hecho los cambios necesarios para obtener verdaderos avances en materia de educación, consideró Manuel Gil Antón, profesor investigador del Centro de Estudios Sociológicos del Colegio de México.
Agregó que los resultados demuestran la incapacidad de los gobiernos para poner los aspectos educativos por encima de los aspectos políticos " y eso es lo triste.
"En el sexenio pasado, la meta más importante de la SEP, a cargo de Josefina Vázquez Mota, era empatar a España en estas pruebas y allí es donde radica la incapacidad de entender el poder, porque estos exámenes no tratan de una meta futbolística y alcanzar a otros países, se trata de compararnos con nosotros mismos y de enseñar no para una investigación sino para la vida".
En este sentido, el experto opinó que en nuestro país el tipo de educación tiende a ser memorístico, más que de comprensión, "se premia a quienes repiten como pericos y no a quienes preguntan. Es más fácil repetir que pensar.
Sobre la reforma educativa, señaló que la actual propuesta depende principalmente de la capacidad de los profesores, "lo cual es necesario, pero no suficiente para el cambio".
También, apuntó, deben ser atendidos los programas de estudios para que ya no sean memorísticos; el ambiente escolar, la infraestructura y, sobre todo, mejorar las condiciones sociales, "la pobreza afecta mucho a la educación.

Hacer el diagnóstico 

Marisol Silva Laya, Directora del INIDE de la Ibero, dijo que aunque los resultados de PISA son preocupantes no se trata de lanzar gritos de alarma cada año, por una situación que ya se conoce en el país. Se trata de tomar el diagnóstico, conocer las fallas del proceso de enseñanza y tomar las medidas pertinentes, las cuales no están totalmente incluidas en la reforma planteada, dijo.
Para la especialista, no se trata sólo de culpar a los docentes por los bajos rendimientos sino analizar todo el sistema: métodos de enseñanza, currículos y, por supuesto, la preparación docente desde la normal.

® Derechos Reservados. Originalmente publicado en El Financiero. Foto: CNN

29 de noviembre de 2013

El COMIE hoy y de cómo la forma no es fondo

Por Pedro Flores Crespo*

El Consejo Mexicano de Investigación Educativa (COMIE) acaba de concluir su décimo segundo congreso nacional, al que asistieron casi 3,000 participantes. De acuerdo con las autoridades universitarias de Guanajuato, nunca se había registrado un congreso académico de tal magnitud en esa ciudad.
Con visión e independencia, diversos académicos fundaron el COMIE hace 20 años como una Asociación Civil cuyo objetivo primordial es “conjuntar acciones e intereses comunes de los investigadores en el área educativa, con el fin de fomentar la investigación de calidad que incida en las prácticas y políticas de la investigación educativa”. Es, por lo tanto, una organización esencialmente académica e interinstitucional. Actualmente, aglutina a 439 investigadores de 88 instituciones entre públicas y privadas.

Investigación educativa en movimiento
El XII Congreso Nacional de Investigación Educativa (XIICNIE) fue testigo de varios hechos que merecen ser resaltados y comentados. En primer lugar, especialistas, maestros, estudiantes, normalistas y representantes de diversas organizaciones civiles y gubernamentales ratificaron al congreso del COMIE como un amplio espacio de diálogo sobre la problemática educativa del país. Se recibieron 2,438 trabajos entre ponencias, presentaciones de libro, carteles, propuestas de taller y proyectos para el Encuentro de Estudiantes de Posgrado (ENEPE). De este total, se aceptaron 1,399, es decir, se tuvo una tasa de aceptación de 57 por ciento.
En segundo lugar, el 12º CNIE presentó una estructura distinta a la tradicional. Primeramente, se fijó un tema central para el congreso: “Aportes y Reflexiones de la Investigación para la Equidad y la Mejora Educativas”. Luego, se organizaron los trabajos dentro de siete grandes áreas (Sistema Educativo Nacional, Educación Inicial y Básica, Educación Media Superior, Educación Superior, Posgrado, Educación Continua y Otras Alfabetizaciones y Educación en Espacios No Escolares). Con esta estructura y, a partir de una sistemática revisión de los resúmenes de las 1,027 ponencias, fue posible saber que cuatro de cada diez ponencias se concentraron en el área de Educación Superior por un lado, y por otro lado, que hubo un bajo porcentaje de ponencias en las áreas de Educación y otras Alfabetizaciones (29), así como de Educación en Espacios no Formales (44). Este dato llama la atención si consideramos que en México el problema del rezago educativo es grave, ya que concentra a más de 30 millones de personas que no saben leer ni escribir o que no han completado su educación básica, la cual es gratuita y obligatoria.
Los congresos del COMIE han evolucionado considerablemente con el tiempo. En este duodécimo encuentro, se repitió, por segunda ocasión y con un éxito rotundo el Encuentro de Estudiantes de Posgrado (ENEPE), mediante el cual los estudiantes de maestría y doctorado presentan sus avances ante investigadores de amplia trayectoria, creando así una cultura académica más abierta y colaborativa. Además, se tuvo la reunión focal de la World Education Research Association (WERA), lo que reafirma la firme estrategia de internacionalización del COMIE. Por si esto no fuera suficiente, se organizó la primera carrera y caminata por la educación con el ánimo de convivir y relajarse fuera de los tradicionales códigos académicos. Todo ello implicó un gran esfuerzo de coordinación, generosidad y un claro compromiso con la labor del COMIE.
En tercero y último lugar, el 12º CNIE vio cristalizados varias metas y proyectos. Se afianzó una forma colegiada de trabajar del Comité Directivo, se consiguieron importantes financiamientos que le van a dar viabilidad a las actividades científicas del COMIE y, finalmente, la Revista Mexicana de Investigación Educativa, ingresó al índice Web of Science-Sciences Citation de Thomson Reuters, lo que la ubica dentro del grupo de revistas científicas más importantes e influyentes del mundo.

Academia y poder político: cuando la forma no es fondo
Uno de los proyectos que también se concretaron fue haber conseguido el apoyo gubernamental para tener una sede permanente y que así el COMIE pueda realizar sus actividades sin contratiempos. Al ser una organización interinstitucional, el equipo técnico y administrativo —no sólo el directivo— del Consejo iba de un lugar a otro, lo que ha originado que se retrasen y entorpezcan las actividades fundamentales del Consejo como la oportuna distribución de la Revista o la pronta resolución de los problemas que cualquier organización tiene que enfrentar.
A destacados colegas como Manuel Gil Antón parece haberles sorprendido el anuncio del secretario de Educación Pública en el sentido de que el Gobierno Federal apoyaría la construcción de la sede del COMIE. El anuncio no fue un acto de magia, como se sugiere en su artículo “Te lo firmo y te lo cumplo” (El Universal, 23/11/13); sino el resultado de una labor de persuasión y negociación del el Comité Directivo (CD) del COMIE con el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP). Cabe aclarar que todos los miembros del CD son propuestos y elegidos por medio del voto durante las asambleas que anualmente realiza el Consejo. No fue, por lo tanto, una decisión unilateral ni una concesión improvisada derivada de un proceso ilegítimo. En este punto, Manuel Gil se equivoca.
Pero como agudo observador educativo y analista de las relaciones entre el “científico y el político”, Gil Antón provocó con su artículo reflexiones que me parecen muy sanas y útiles. ¿Cómo deberá ser la relación del COMIE con el poder político y los actuales funcionarios del Estado? ¿Cruzará esta relación la perspectiva compleja, pragmática o la clásica de las comunidades inconexas en la que se asume que el “académico es de Venus y el político de Marte” (Birnbaum)? ¿La forma en como producimos y comunicamos el conocimiento en el COMIE es la más idónea para que las autoridades educativas estatales y federales reflexionen sobre su práctica política? Pese a que el COMIE ha organizado seminarios sobre los usos de la investigación en los procesos de política y escolares, aún hay muchos temas que el nuevo CD tendrá que analizar y poner sobre la mesa. Manuel incita a ello y se agradece.
Por último, advierto que nuestro colega del Colegio de México tiende a pensar que por el hecho de recibir apoyo y sobre todo, por la forma en que lo anunciaron los actuales representantes del Gobierno Federal, puede haber un socavamiento de la autonomía del COMIE. Con la misma claridad y apertura con la que Manuel Gil escribe, pienso que en este caso, “forma no es fondo”. Podría haber un “priolítico clásico”, como piensa Gil Antón, pero por el perfil de algunos de los miembros del Comie, sus antecedentes de independencia e historia institucional no se visualiza un plegamiento automático del Consejo a los designios del “Jefe Providente”. Advertir públicamente del riesgo fue, insisto, útil.
Por otra parte, coincido con Manuel Gil en el sentido de que habrá que reflexionar por qué en México las organizaciones civiles recurren al apoyo de los gobiernos electos —¿es esto reflejo de una nueva gobernanza? Sin embargo, en esta discusión debe entrar otro punto esencial que no aparece en el artículo de Manuel: la independencia y autonomía intelectual no la ofrece ni la quita un apoyo en especie. En México, hay diversas instituciones académicas y científicas —incluido el Colmex— que han recibido apoyo de los gobiernos y siguen siendo profundamente críticas por el buen juicio de sus académicos. Es entonces en la manera de pensar, críticar, investigar y actuar frente al poder como se puede demostrar que organizaciones como el COMIE son confiables y útiles para la educación pública del país.

* Pedro Flores Crespo es Doctor en Política por la Universidad de York, investigador y académico del  Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (UIA): pedro.flores@uia.mx. Síguelo en Twitter: @flores_crespo. Originalmente publicado en Campus Milenio

27 de noviembre de 2013

¿Tienen futuro las revistas científicas en educación?

En la conversación educativa, moderada por el Dr. Pedro Flores Crespo, participaron en la mesa de reflexión: la Dra. Alejandra García Bado, Editora de la Revista Sinéctica del ITESO; la Dra. Edna Luna Serrano, dictaminadora en  REDIE, Revista Electrónica de Investigación Educativa, publicada por la Universidad de Baja California y el Dr. Juan Manuel Piña Osorio, editor en Perfiles Educativos del IISUE. Los temas en los cuales giró la conversación fueron: las características de la producción científica, las instituciones participantes; las principales revistas de acuerdo a su circulación; las políticas de incentivos y los patrones de colaboración entre las propias revistas.
Como principal problemática emerge la poca o nula calidad en los artículos enviados para dictamen, que cuentan con la peculiaridad de ser trabajos poco cuidados teórica y metodológicamente; los puntos coincidentes en la mesa, entendidos como acuerdos generales, fueron: la pertinencia de una dictaminación rigurosa en las colaboraciones, la realimentación en trabajos que no cumplan con lineamientos de calidad mínimos, así como la transformación urgente de escritores, dictaminadores, escritores y editores en red global de colaboración. 

® Derechos Reservados. Originalmente publicado en Prensa COMIE.

26 de noviembre de 2013

El primer año universitario entre jóvenes provenientes de sectores de pobreza: Presentación en el XII Congreso Nacional de Investigación Educativa

El pasado viernes 22 de noviembre en el XII Congreso Nacional de Investigación Educativa, se llevó a cabo la presentación del libro El primer año universitario entre jóvenes provenientes de sectores de pobreza: un asunto de equidad de las autoras Marisol Silva Laya y Adriana Rodríguez. Éste surgió de una investigación realizada en la Universidad Intercultural del Estado de México y la Universidad Tecnológica de Nezahualcóyotl cuyo objetivo fue analizar los procesos más relevantes que caracterizan el primer año universitario de los jóvenes provenientes de estratos socioeconómicos pobres e identificar sus principales dificultades.

El libro fue comentado por Lorenza Villa Lever y Dinorah Miller Flores quienes subrayaron que en México, a diferencia de otros países, existe una falta de atención al tema e hicieron mención de la invaluable aportación de las autoras al reconocimiento del primer año universitario como un tramo crítico en la definición de trayectorias escolares exitosas o irregulares y en el abandono escolar. También, destacaron la revisión que las autoras hacen del concepto de equidad educativa desde una perspectiva de justicia social y su interés por posicionar al tema como una prioridad en las políticas y decisiones dirigidas a mejorar la educación superior en el país.
Durante el primer año universitario, señalan las autoras, los jóvenes enfrentan dificultades que responden a factores externos a la escuela –como la precariedad económica y limitado capital cultural-, pero también a variables propias del ambiente institucional que pueden modificarse para favorecer las trayectorias estudiantiles, por ejemplo, las prácticas educativas y la interacción con los profesores. En este sentido, es preciso que se reconozca la importancia de dicho periodo y se instrumenten dispositivos de apoyo a la integración académica y social, así como estrategias que transformen la experiencia en el aula para estimular un mayor compromiso del joven con sus estudios y favorecer así la permanencia y trayectoria exitosa, es decir, se requiere brindar una atención integral y una educación de buena calidad.

En opinión de las comentaristas, las reflexiones presentadas en el libro de Marisol Silva y Adriana Rodríguez, sin duda, servirán como un estimulante marco de referencia tanto para nutrir los debates en México sobre la importancia del primer año universitario como para el desarrollo de la investigación en ese campo.

* Originalmente presentado en el XII Congreso Nacional de Investigación Educativa. Guanajuato, Guanajuato (México). 22 de Noviembre de 2013. 

25 de noviembre de 2013

Mesa: Infancias vulnerables y acceso a la educación. Niños jornaleros, niños de la calle y trabajadores

Infancias vulnerables y acceso a la educación: niños jornaleros, niños de la calle y trabajadores, fue una de las Conversaciones educativas realizadas en el marco del Congreso Nacional de investigación Educativa en la ciudad de Guanajuato.
La conversación  entre las doctoras Elvia Taracena, Teresa Rojas, Silvia Van Dijk, el doctor Carlos Rafael Rodríguez Solera y los presentes, se centro en la importancia de  profundizar en los aspectos educativos que deben considerarse en la atención de tres grupos específicos de niñas y niños vulnerables: los que están en situación de calle, los trabajadores y los jornaleros migrantes, grupos  especialmente vulnerables en lo relativo a su atención educativa. Aunque aclararon éstos no son los únicos grupos de niños vulnerables.
El Dr. Carlos Rodríguez, hizo una primera aproximación al problema general de la Infancia vulnerable, destacó que se estima en más de tres millones la cantidad de niñas, niños y adolescentes que participan en diversas formas de trabajo infantil.
Expuso  que la existencia de grupos vulnerables, es una situación contradictoria tomando en cuenta que México, al igual que otros países de América Latina, cuentan con legislaciones sociales “de avanzada”, en las que se estipula, que todos los ciudadanos gozamos de diversos derechos económicos y sociales.
Pero aún más, en el caso específico de los y las niñas, existe un amplio marco jurídico nacional, así como la aprobación y ratificación de diversos tratados internacionales que consagran un conjunto de derechos de todos los niños, siendo uno de los más importantes el derecho a la educación
La privación de los derechos de los niños no se puede atribuir sólo a la falta de recursos o a la imposibilidad material de llevarlos a la práctica; en el fondo es el resultado de una cierta distribución del poder al interior de la sociedad, en la cual “las infancias vulnerables” están en la parte más baja de la pirámide social y no cuentan con poder alguno, por lo que su falta de derechos es  una consecuencia directa de la falta de voluntad política de los gobernantes.
Alertó sobre que un niño que no recibe un adecuado acceso a la educación, cuando sea adulto  puede ver mermada  su posibilidad de participación política  o su derecho a la libertad  de expresión. Ante lo que plantea que una de las contribuciones que pueden hacerse para  que se reviertan las precarias condiciones que enfrentan los niños y niñas que experimentan condiciones vulnerables, es que se promueva la exigibilidad  (o justiciabilidad) de dichos derechos.
Pero el reto, no está en promulgar nuevas leyes para evitar la exclusión del sistema educativo de niñas y niños en situación de calle o que participan en el trabajo infantil. El reto está en presionar al Estado a que cumpla con lo que las leyes actuales disponen y a que cree las condiciones necesarias  para garantizar los derechos económicos, sociales y culturales de todas las personas y, en particular, de las niñas y niños que viven en condiciones de exclusión.
En tanto que  la Dra. Teresa Rojas quien cuenta con amplia experiencia en el campo de la investigación con niños jornaleros, propone que es necesario reconocer la problemática educativa de este grupo en su integralidad, implicaciones sociales y políticas, así como la creación de políticas públicas integrales con programas intersectoriales preventivos y no sólo remediales.
Y la Dra. Van Dijk, abono a la conversación una importante reflexión sobre la necesidad de diferenciar  la explotación, del trabajo infantil el cual tendría que estar estrictamente regulado, no sólo para no satanizarlo sino además, para que no se confunda o convierta en explotación.

* Originalmente presentado en el XII Congreso Nacional de Investigación Educativa. Guanajuato, Guanajuato (México). 20 de Noviembre de 2013. 

24 de noviembre de 2013

Mesa de análisis sobre el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación en su etapa autónoma

La presidenta del INEE Sylvia Schmelkes, comenzó puntualizando que en dicha mesa, harían una presentación general de cómo concebían a la Institución y cómo  a la evaluación.
La Dra. Bracho, abrió la mesa contextualizando el papel del “nuevo INEE” como órgano autónomo  en el marco de la Reforma Constitucional y legislativa. Para lo cual expuso que la idea fundamental de la Reforma Constitucional es: generar un mandato, generar tres sistemas y generar algunas mediadas para el sistema educativo.
En el caso del mandato constitucional, éste consta de 3 componentes sustantivos: la inclusión de la calidad de la educación en la concepción del derecho a la educación (entendida como un derecho de todos a una educación de calidad), el otorgamiento de autonomía constitucional al INEE y por último, la creación del desarrollo profesional  docente, como un  buen dato  de que el ingreso al servicio profesional docente será por concurso.
De la generación tres sistemas: un sistema Nacional de Evaluación para la evaluación de la educación, un servicio profesional docente y un sistema nacional de información para la gestión.
Destacó que la inclusión de la calidad y el otorgamiento de la autonomía constitucional al INEE, es una construcción intencionada sin precedentes,  una nueva institucionalidad que pone en el centro, la capacidad de cruzar el valor de lo que se ha alcanzado en materia educativa, así como lo que falta por alcanzar en términos de la nueva Constitución.
Expuso que esta reforma constitucional, cuenta con 3 leyes:  la ley del INEE, la ley general del servicio profesional docente y las reformas a ley general de educación.
Lo sustantivo en la ley del INEE, es que se crea el sistema nacional de evaluación educativa y se mandata a dicho instituto, a coordinarlo y se especifica la evaluación del Sistema Educativo Nacional, con una atribución del INEE y se mandata a expedir lineamientos de evaluación y emitir directrices sobre las acciones de política educativa.
La ley general del servicio profesional docente, lo regula y en particular el ingreso, la promoción, el reconocimiento y la permanencia, y lo hace a través de la evaluación.
Se faculta o se posibilita, el tema de que en la formación docente, se incide en la formación inicial y la formación continua en el servicio.
Y por ultimo, se crea el órgano desconcentrado para el  funcionamiento del servicio profesional docente que es un órgano de la SEP.
En la reforma de la ley general, se crea el sistema de información y gestión, que es la revisión del modelo educativo, y se busca fortalecer el programa nacional de desarrollo profesional de los docentes.
Señala que la reforma tiene 2 pilares:
Uno de ellos es el servicio profesional docente, como un sistema nuevo y el otro, la evaluación en el centro de la reforma.
Respecto de la evaluación, la autonomía busca asegurar la producción y formación pertinente y confiable que se haya obtenido y analizado con criterios técnicos rigurosos, que puedan asegurar una difusión oportuna a la sociedad, y que sea capaz de detonar procesos de mejora continua para el sistema educativo. Lo que significa que reconoce a la evaluación, como un mecanismo para identificar problemas, alcances y para ordenar procesos de mejora, buscar políticas que estén sustentadas en evidencias claras y la necesidad de explicitar y clarificar los fines del sistema y todas las acciones publicas en educación, porque va a requerir de planeación explicita y clara sin la cual la evaluación no hace ningún sentido.
El otro punto por lo que señaló es importante reconocer la evaluación en el centro, es porque permite formular visiones a mediano y largo plazo para las acciones educativas publicas que vayan más allá de los simples periodos administrativos.
Explico que lo que hace el mandato constitucional del instituto a través del articulo tercero, es darle autonomía constitucional, lo cual es muy importante por que le da al instituto la característica de máxima autoridad en materia de evaluación educativa, lo mandata a emitir lineamientos para que las autoridades realicen sus evaluaciones, (es decir el instituto tiene que decir cómo deben ser,  con qué criterios con qué usos son pertinentes las evaluaciones), mandata al instituto a evaluar el sistema educativo nacional para poder emitir directrices y le faculta para emitir esas directrices de política, con base en los resultados de sus evaluaciones.
Menciona dos sentidos de la importancia de la normatividad en este nuevo órgano:  primero, la norma es un parámetro para realizar cualquier evaluación, donde evaluar significa comparar una observación, un registro, una medición contra un  parámetro, una norma, un criterio sobre el cual se esta evaluando, y la norma para la junta del INEE es ese criterio, que es el referente sustantivo para el trabajo del instituto, es el derecho a la educación con calidad para todos como el valor fundamental que esta expresado en la norma constitucional, todo esfuerzo de evaluación tiene que llevar a ese punto.
El segundo criterio es que el instituto tiene que definir, explicitar, comunicar, cuales son los lineamientos técnicos que puedan garantizar que las evaluaciones que organiza el propio instituto y las que realizan las autoridades, tanto federales como las estatales, se realicen conforme a criterios claros de validez, objetividad, de justicia y respeto a  los sujetos evaluados. 
Por otro lado, la consejera presidente Sylvia Schmelkes destacó la característica de que todos los miembros de la junta de gobierno del instituto, son también miembros del COMIE, lo que implica que se le está abriendo espacio a la investigación educativa en el diseño de lineamientos educativos y de políticas publicas.
La Mtra. Schmelkes, reflexionó sobre la necesidad de un instituto autónomo que valla más allá de un período administrativo y expuso, lo que llamó la carta de navegación del INEE.  Así la Evaluación educativa que plantean, tiene como propósito fundamental la mejora de tres problemas fundamentales en México: la falta de acceso a la educación, la falta de equidad en materia educativa, y la deficiente calidad y relevancia de los aprendizajes, aunque señaló que hay muchos otros problemas, pero estos son los tres fundamentales.
Entienden que la función más importante de la evaluación es la función formativa, que tiene la capacidad de retroalimentar a los sujetos y a los actores en la educación para que estas cosas puedan mejorar.
Manifiesta que como junta están convencidos de que la evaluación por si sola, no mejora la educación,  y que para que realmente la evaluación sirva como un instrumento de mejora, se requieren un conjunto de mediaciones de política educativa, entre las cuales las más importantes son: la formación de docentes y directivos, el mejoramiento de las condiciones de trabajo de los maestros, el mejoramiento de la infraestructura del lugar donde trabajan, el mejoramiento del equipamiento escolar, y con las necesarias condiciones del contexto que se sabe, influyen sobre estas tres cosas. La evaluación permite señalar las mediaciones de política, que son necesarias para mejorar a partir de los resultados de la evaluación.
Preciso que se evaluara el sistema educativo nacional. Este se coordina, a través de las evaluaciones que realizan las autoridades educativas, y el instituto realiza su propia evaluación del sistema educativo  nacional.
Por Sistema Educativo Nacional, están considerando fundamentalmente cinco componentes que se derivan de la reforma constitucional: el aprendizaje de los alumnos, el desempeño de docentes y directivos, el funcionamiento de instituciones educativas (predominantemente escuela y planteles), los programas educativos como son el currículo, materiales, programas compensatorios, etc.
Pero lo que es  totalmente novedoso para el INEE señala, son las políticas educativas, por ejemplo la política de financiamiento, la política de formación y actualización de docentes, la inclusión educativa, la política de educación intercultural, las cuales tienen que convertirse también en objeto de evaluación.
Los encargados de evaluar, son las instancias que forman parte del sistema educativo nacional que son las autoridades educativas federales y estatales y quizás en un futuro, también las municipales y obviamente el propio INEE, quien coordina el sistema de evaluación nacional y es la máxima  autoridad nacional en materia de evaluación.
El INEE llevará acabo evaluaciones e investigaciones evaluativas con base en muestras de los diferentes aspectos del sistema educativo nacional.
La evaluación con consecuencia, no la realiza el instituto aunque el sí emite los lineamientos para esa evaluación que tiene consecuencias sobre individuos. La evaluación que lleva a cabo el instituto entonces es sobre muestras y sobre estos diferentes aspectos del sistema.
Del INEE emanan lineamentos sobre la evaluación, que tienen que ver con la validez interna de la prueba, la validez de la aplicación de la prueba, la validez de uso o consecuencial, la ausencia del sesgo cultural, la ausencia de duplicidades en materia educativa, la tensión a aspectos no cubiertos en evaluación y, estos lineamentos son vinculantes, es decir deben seguirse obligatoriamente por los miembros del sistema educativo nacional.
El otro punto importante de la autonomía, es la atribución que tiene el instituto de emitir directrices de política educativa, y directrices basadas siempre en evidencias que emanan de las evaluaciones que realiza el propio instituto y el sistema nacional de evaluación. Estas directrices se hacen públicas.
Caracterizó y contrasto el tipo de evaluación que se hacía en el pasado y la que se hará ahora:
En el pasado, la evaluación que se ha hecho en México ha tenido como fin principal  la rendición de cuentas ó la premiación, que es lo mismo que el castigo. En México se ha utilizado muy poco la evaluación para mejorar la calidad y la equidad de la educación, ha tenido repercusiones negativas sobre la calidad y como consecuencia una tendencia a uniformar los contenidos educativos y es lo que ha generado rechazo y temor a la evaluación.
La nueva evaluación parte de que el concepto del derecho a la educación y el concepto del cumplimiento cabal, es el objetivo principal referente del INNE, así como 4 principios fundamentales respecto de la evaluación: el primero, la evaluación es formativa, es para mejorar, segundo, la evaluación persigue la equidad (entendida como la distribución de la calidad), el tercer principio, es el del reconocimiento de la diversidad del país y la necesidad de conocerla, tomarla en cuenta, valorarla y cuando se pueda, de atenderla y  el cuarto principio, es que buscan la participación de la sociedad y la participación del magisterio.
Para la junta de gobierno del INEE, la evaluación del desempeño docente no es lo único que se va a evaluar pero es lo que mas ha sonado. Es una ley general profesional docente, que regula el ingreso, la promoción y la permanencia.
Respecto a la evaluación de desempeño, tiene como propósito la profesionalización de los docentes y directivos.
La evaluación tiene que ser justa y por lo mismo, no puede besarse en una sola medida y mucho menos en una medida de aprendizaje de alumnos en pruebas estandarizadas. Valorar y evaluar  a un maestro en función del resultado del aprendizaje de sus alumnos, no es justo para los maestros puesto que el resultado del aprendizaje de los alumnos, depende de múltiples factores a parte del maestro. El instituto, entiende que el trabajo docente es complejo y lo concibe como una profesión compleja, por lo que la evaluación debe ser compleja e integral y tiene que incluir necesariamente una evaluación de sus condiciones de trabajo y tomar en cuenta el contexto.
Entienden la evaluación como un proceso, por lo que no es una sola evaluación, son varias a lo largo del desempeño y,  la primera es una evaluación de ubicación. Entre evaluación y evaluación, tienen que mediar procesos de acompañamiento, apoyo y formación de los docentes, en servicio en función de sus resultados en las evaluaciones, dando preferencia a los procesos más cercanos a la escuela y no sacando a los maestros para que valla tomar un curso a las universidades

Ante las inquietudes de los asistentes que plantearon numerosas preguntas y el poco tiempo con que se contaba para responderlas, la Mtra. Schmelkes comento que muy pronto en el portal de internet del INEE, se abrirá una sección de preguntas frecuentes en donde se podrán consultar las que no fueron respondidas en este encuentro.

* Originalmente presentado en el XII Congreso Nacional de Investigación Educativa. Guanajuato, Guanajuato (México). 21 de Noviembre de 2013. Foto: Educación Futura.

22 de noviembre de 2013

¿Qué producimos los académicos?

Por Pedro Flores Crespo*

¿Cómo contabilizar en los registros científicos un artículo escrito por 16 autores de cuatro diferentes instituciones que están ubicadas en tres países distintos? ¿Las universidades mexicanas que producen un mayor número de artículos científicos, impulsan que sus académicos publiquen en revistas internacionales? ¿La estrategia de formar “cuerpos académicos” ha impulsado la producción colectiva de textos colectivos de alta calidad? ¿Qué país de Iberoamérica registra la tasa más alta de producción científica medida por el número de artículos publicados en revistas de acceso abierto?
El Informe 2005-2011 sobre la Producción Científica de México en Revistas Iberoamericanas de Accesso Abierto en Redalyc (López, R.; Dutrénit, G.; Tinoco, I.; Aguado, E. 2013, México: Anuies-FCCyT-Inasp- UAEM) contribuye a responder a éstas y a otras preguntas con respecto a la forma en que se “produce, comunica y evalúa la investigación científica” en la región iberoamericana.
Como sabemos, Redalyc (Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal) es un exitoso “proyecto académico”, fundado en 2002, que ha ido evolucionando con el tiempo. En un principio, según Wikipedia, empezó como una “hemeroteca científica en línea y de libre acceso” y ahora también, como lo demuestra su Informe, empieza a ampliar sus actividades hacia el análisis “de la producción, la difusión y el consumo de literatura científica”.
Basándose en un conjunto de 145,515 artículos de investigación publicados en 800 revistas científicas de acceso abierto alojadas en Redalyc, se pretende saber: (1) “¿Cuáles son las características de la dinámica de la producción de los científicos mexicanos? (2) ¿Cuáles son las instituciones que más aportan a la producción científica mexicana, en qué áreas del conocimiento y cuáles son las tendencias que presentan? (3) ¿Qué revistas constituyen los principales escaparates para dar a conocer los resultados de investigación de los científicos mexicanos por área del conocimiento y sus tendencias en el periodo analizado? (4) Cuáles son los patrones de colaboración científica por área del conocimiento y su variabilidad en el periodo analizado?” Y “¿Cuáles son los resultados de las políticas de incentivos a la producción científica, tanto institucionales como nacionales, así como su correspondencia con las tendencias que presentan el resto de países de América Latina?”
Estas preguntas, como podemos observar, son de naturaleza distinta. La primera y la cuarta buscan describir el fenómeno de la producción científ ica mientras que las otras tres restantes buscan emitir juicios sobre las instituciones, revistas y políticas públicas.
Esto abre la posibilidad para el debate, pues seguramente habrá instituciones de educación superior que refuten el contenido del Informe, lo cual es muy sano dentro del ámbito universitario. Por ejemplo, ¿qué se diría si se muestra que a pesar de que la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) “alcanza la productividad más alta (5,616 artículos en redalyc.org), ésta “se ha dado a conocer prioritariamente en revistas nacionales”?
Por otra parte, ¿qué decir al conocer que el Colegio de México registra una producción que se comunica en editoriales nacionales, “donde más de 50 por ciento de los 342 artículos publicados entre 2005-2011 se dieron a conocer en alguna de las siete revistas redalyc.org editadas por esta institución”? Todo indicador debe poseer cualidades “técnicas” (e.g. validez) y “prácticas” (e.g. utilidad), como bien señalan Héctor Robles y Juan Manuel Hernández. Sin embargo, también ocurre que tales descriptores, en ocasiones, son limitados para capturar fenómenos tan complejos y amplios como el de la “producción científica”.
Esto no es para decir que el Informe de Redalyc es infructuoso, sino para señalar que detrás de los indicadores puede haber mayor información que a la primera no se advierte. Como “producción científica” también puede considerarse la publicación de libros, docencia y formación de jóvenes investigadores. Equiparar la labor científ ica con la publicación de artículos en ciertas revistas indezadas de libre acceso y alojadas en un portal electrónico puede sonar reduccionista como también lo es asumir que “lo que no se ve, no existe”.
Productividad, educación y endogamia Según el Informe, “la producción científica de nuestro país muestra un desempeño creciente, pero minoritario, respecto a otras economías del mundo”. A juzgar por el número de artículos publicados anualmente, Brasil, Portugal, India, China y Chile nos llevan la delantera. ¿Es verdad que los mexicanos no sabemos colaborar con nuestros pares? No es así. Mientras en 2005, 62 de cada 100 artículos fueron publicados en colaboración, para 2011, esta proporción ascendió a 73. ¿Es esto ref lejo de que la estrategia de conformación de “cuerpos académicos” ha dado resultado? ¿Empezará el Sistema Nacional de Investigadores a valorar el trabajo colaborativo o seguirá dividiendo entre dos el peso de un texto escrito entre pares? El ejemplo que se puso arriba sobre un artículo científico escrito por 16 autores es real y fue publicado en una de los medios más prestigiados a nivel nacional e internacional: La Revista Mexicana de Astronomía y Astrofísica de la UNAM.
Otro dato que llama la atención del reporte es que en ciencias sociales, el área educativa concentra la “producción” de artículos más alta y ésta es dada a conocer en revistas nacionales editadas por una institución diferente a la de adscripción de los investigadores. En este sentido, ¿se puede hallar la respuesta en el hecho de que la Revista Mexicana de Investigación Educativa (RMIE), perteneciente al Consejo del mismo nombre, y la Revista de la Educación Superior (Resu) de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), son publicaciones asentadas en una base interinstitucional?
De acuerdo con el Informe, ocho por ciento del total de la producción de México en revistas nacionales de ciencias sociales, lo aporta la RMIE cuya colaboración es de 39 por ciento. ¿Qué sentido tiene que los artículos de los investigadores mexicanos sean publicados “fuera de casa”? En sus conclusiones, el Informe es claro. En los últimos años, ha habido un aumento en la producción de artículos científicos alojados en Redalyc, pero, “cualitativamente”, aún se muestra cierta endogamia en cuanto al espacio de publicación.
Para concluir, es importante destacar que el reporte aquí comentado representa un esfuerzo notable por dar a conocer, de manera didáctica, una gran cantidad de información.
Segundo, contribuye a ubicar a México en el circuito global de producción científica con un referente importante – más no único – que es la producción de artículos científicos en revistas indexadas de acceso abierto. Y tercero, nos ayuda a repensar, con un fundamento, las formas en que los académicos nos organizamos para dar a conocer nuestro trabajo. Tienen razón los autores en señalar que este documento ofrece una “nueva mirada” o una “radiografía” de la “producción científica” del país y por ello, hay que celebrar su publicación y seguir examinando su contenido.


* Pedro Flores Crespo es Doctor en Política por la Universidad de York, investigador y académico del  Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (UIA): pedro.flores@uia.mx. Síguelo en Twitter: @flores_crespo. Originalmente publicado en Campus Milenio.

21 de noviembre de 2013

México tiene más de tres millones de niños en situación vulnerable

En México, más de tres millones de menores viven en condiciones de vulnerabilidad por trabajar desde edades tempranas o laborar en el campo. Debido a la pobreza, origen étnico, salud, edad o género padecen exclusión social para satisfacer sus necesidades básicas, advirtieron académicos y expertos en el XII Congreso de Investigación Educativa.
Enfrentan marginación e indefensión para gozar de las libertades y derechos fundamentales de la infancia establecidos en la Constitución, leyes nacionales y tratados internacionales, como la posibilidad de ir a la escuela o acceder a una vida digna, coincidieron en el panel Infancias vulnerables y acceso a la educación: niños jornaleros, niños de la calle y trabajadores, del programa de conversaciones educativas.
En la sala A del Centro de Convenciones de Guanajuato, Elvia Taracena, académica de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala de la UNAM, dijo que estos colectivos requieren programas y estrategias de reinserción social ajustados a sus recursos y condiciones de vida.
Ahí, Teresa Rojas, académica de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN), refirió que en el país 500 mil niños menores de 14 años desempeñan labores agrícolas, de limpieza, recolección o transporte de productos. Del total, el sistema educativo sólo atiende a cinco de cada 100 menores. Sus derechos no son protegidos ni respetados, recalcó.
“Es urgente una política pública integral para garantizar su acceso a servicios básicos de alimentación, salud, educación y erradicación del trabajo infantil”, estableció la especialista.
Por su parte, Silvia van Dijk, profesora de la Universidad de Guanajuato (UGTO), consideró que la inclusión laboral de los menores debe ser regulada con rigor para no dar lugar a explotación infantil. Es necesario dejar de satanizar el trabajo de este sector y crear escuelas especiales para una población diversa, recomendó.
En tanto, Carlos Rodríguez, de la Universidad Iberoamericana (UIA), sostuvo que, ante el incumplimiento de la legislación en materia de trabajo infantil, se deben crear mecanismos jurídicos para garantizar el ejercicio de los derechos relacionados. “El reto es establecer condiciones mínimas de bienestar para estos grupos vulnerables”.
El desarrollo de competencias del siglo XXI en contextos de desigualdad y exclusión en América Latina plantea desafíos complejos para la educación. El papel de los profesores debe ser repensado y éste es uno de los mayores desafíos de la región, afirmó Denise Vaillant, del Observatorio Internacional de la Profesión Docente.
Al impartir la conferencia magistral Formación, regulaciones y desarrollo profesional docente en América Latina: tendencias y desafíos, aludió a la necesidad de una selección rigurosa de quienes ingresan a estudiar carreras magisteriales, de acreditar instituciones y programas de formación inicial, así como de diseñar programas sólidos de educación continua relacionados con el trabajo cotidiano en las escuelas.
La articulación entre formación, desempeño y evaluación es un tema relevante en esta región y una condición para diseñar políticas públicas en la materia, concluyó.

® Derechos Reservados. Originalmente publicado en Zona Franca.

14 de noviembre de 2013

¿Qué lugar tiene el individuo en la política educativa?

Por Pedro Flores-Crespo*


¿Qué modelo de persona revelan las políticas educativas en México? ¿Seres unívocamente dispuestos a maximizar la utilidad económica? ¿Individuos que asumen sus responsabilidades y obligaciones? ¿Víctimas del modelo económico predominante? ¿Seres confiables? ¿O es que acaso preguntarse quiénes y cómo son los sujetos de las políticas públicas es irrelevante?
¿Por qué un estudiante elige una opción académica distinta a la que está al alcance de sus posibilidades reales? ¿Por qué se crea una ley en donde —a pesar de ordenar y poner reglas claras—, subyace una idea del maestro incumplido cuando la generalidad no es así?
Las racionalidades “razonadas” de los individuos (estudiantes, maestros e investigadores, especialmente) parecen no estar en el centro de la mirada del funcionario público al momento de proponer políticas, programas e intervenciones educativas y escolares. Piense usted, por ejemplo, en el caso de los investigadores que a juzgar por el número de controles y evaluaciones que hay que pasar, cualquiera pensaría que somos unos aprovechados y gandallas.
Va otro ejemplo. En 1991, se propuso la creación de universidades tecnológicas (UT) con el propósito de “diversificar” el subsistema de educación superior y “arraigar” a los jóvenes en sus regiones. Se asumió que los jóvenes elegirían este modelo por el simple hecho de ser distinto a la licenciatura clásica y porque se pensaba, de manera atroz, que México necesitaba más técnicos que licenciados para progresar económicamente. A más de 20 años de la creación de las UT, ahora estas instituciones ya ofrecen el pregrado. ¿Lección? La racionalidad de los jóvenes cuestionó un modelo de planeación educativa en donde el individuo era visto como una pieza del engranaje industrial. 
A lo largo del tiempo y gracias a las estudios desarrolladas por mis estudiantes, he podido corroborar que el modelo de individuo que subyace a ciertas políticas educativas es, por decir lo menos, limitado. Laura Ramírez y Ana Violeta Ramírez han mostrado con su estudio sobre participación social (PS) en la secundaria que los jóvenes de 12 a 14 años son “invisibles” para los esquemas formales de participación en particular y para la vida escolar en general. Los jóvenes estudiantes son “rebeldes” por naturaleza —se asume—, sin meditar que este comportamiento puede ser visto como una clara manifestación de anticonformismo que, eventualmente, podría servir para actuar e intervenir en el mundo que les rodea.
Por otra parte, Lorena Olvera al estudiar cómo se enseña educación sexual en algunas primarias del estado de Querétaro, ha constatado cómo los profesores vierten sus creencias al momento de dar clase. Ante la pregunta de qué opina sobre darles información sexual a los niños, una maestra expresó que “es un arma de doble filo” porque por un lado los puede orientar, pero por otro, los puede incitar a tener conductas “inapropiadas”. ¿Qué modelo de individuo revela la maestra? Que los estudiantes —en tanto individuos— no pueden o no saben procesar información. Información que pudiera tener una estrecha relación con la capacidad para ejercer feliz, plena y saludablemente la sexualidad. 
Un tercer caso es el de los adolescentes en conflicto con la ley (ACL) que de manera acuciosa estudió Gabriela González. Los ACL son aquellos mayores de 12 y menores de 18 años que han tenido conductas tipificadas como delito en las leyes penales en el Distrito Federal. ¿Cómo han sido vistos estos jóvenes por las autoridades educativa como para incorporarlos a programas de educación no formal? ¿O es que como cometieron un delito se cancela su derecho a la educación? Por la poca preocupación social que ha generado esta población para la actual política educativa pareciera que estos individuos son considerados como aquellos que ya no tienen remedio. ¿Se debe recluir en una cárcel para adultos a los ACL o se deben tomar diversas medidas cautelares? ¿Qué saben los actuales funcionarios y planificadores de la Secretaría de Educación Pública sobre la vida de los adolescentes en conflicto con la ley? Ya lo veremos en el Programa Sectorial de Educación 2013-2018, próximo a salir.
Defender la idea de que el individuo es una base de análisis clave y de que podríamos hacerlo sujeto de una preocupación social o moral (individualismo ético, diría Ingrid Robeyns), abre cuestionamientos por distintos frentes. Por un lado, se asume que centrarse en la persona significa ser egoísta o por otro, que las comunidades, pueblos, naciones y sociedades no existen. Esto es un error. Se trata de ampliar la mirada para comprender cómo los sujetos de la política educativa actúan dentro de sus respectivos contextos, qué demandan, por qué eligen de una manera y de otra y cómo esta información (“racionalidades razonadas”) podría ser utilizada para mejorar los procesos de política pública. 
¿Qué modelo de individuo rebelará el tan esperado Programa Sectorial de Educación 2013-2018? Estaremos atentos. Con ello se constatará si pudo haber un cambio de visión en la forma de diseñar acciones públicas o seguiremos en las mismas.

Pedro Flores Crespo es Doctor en Política por la Universidad de York, investigador y académico del  Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (UIA): pedro.flores@uia.mx. Síguelo en Twitter: @flores_crespo. Originalmente publicado en Campus Milenio.

7 de noviembre de 2013

Boaventura de Sousa: ¿refundación del pasado en América Latina?

Por Pedro Flores Crespo*

Soy la retaguardia de una vanguardia que ya está a una legua de aquí. —Arturo Pérez-Reverte en Ojos Azules.

Gracias a mi clase de Teoría del Cambio Político pude leer a Boaventura de Sousa y conocer las reflexiones de este académico portugués de 73 años. En varias sesiones, los estudiantes y yo hemos abordado su texto, Refundación del Estado en América Latina. Perspectivas desde una Epistemología del Sur (2010, Siglo XXI) como una mirada complementaria a la corriente dominante sobre el tema, la cual la constituyen a nivel internacional, Samuel Huntington y Leonardo Morlino, principalmente, y a nivel nacional, Benito Nacif, Sergio Aguayo, Lorenzo Meyer y Carlos Elizondo, entre otros.
Los argumentos de De Sousa han sido muy útiles para la discusión en clase por al menos tres razones. Primero porque reconoce el papel que desempeñan algunos grupos sociales —mencionados como “tradicionales” por otras vertientes de la literatura— en los procesos de cambio político. Los movimientos indígenas, de campesinos, afrodescendientes y feministas son centrales porque cuestionan con sus demandas públicas, tanto las “teorías convencionales y eurocéntricas” como los arreglos institucionales de algunas naciones. La plurinacionalidad, según de Sousa, “implica el fin de la homogeneidad institucional del Estado”. En resumen, para este autor habrá que pensar cómo tener una nueva organización territorial que respete el ambiente y los derechos “ancestrales”, qué hacer para impulsar la “democracia intercultural”, la participación ciudadana y el “pluralismo jurídico” en donde, según de Sousa, se enfrentan la “legalidad demoliberal” y la “legalidad cosmopolita”. Esta diferenciación de encuadres normativos, seguramente, motivará dudas y cuestionamientos de la corriente legalista o institucionalista.
Segundo, mientras varios autores establecen como el fin de la transición democrática la construcción de sistema de democracia representativa (O´Donnell, por ejemplo) o fijan como principal horizonte del cambio político a la democracia “sin adjetivos” (Krauze), de Sousa quiere ir más allá y para ello, vuelve a usar a los movimientos sociales para sostener que éstos han “subvertido” los fundamentos de la literatura sobre la transición democrática de tres maneras. La primera es cuestionando el inicio y término de la transición (“la transición pudo haber comenzado con la resistencia al colonialismo”), segundo, “el concepto de tiempo que gobierna la transición (el tiempo cíclico de los antiguos versus el tiempo rectilíneo del progreso) y tercero, cuestiona “totalidades” homogeneas como dictadura y democracia cuando existen, según de Sousa, “universos culturales con cosmovisiones propias”. ¿Es Boaventura un defensor del relativismo cultural? Al parecer no, según sus propias palabras. Se manifiesta, mas bien, por un diálogo y “traducción intercultural”. ¿Alguna novedad en ello?
El tercer aporte de de Sousa a la discusión del cambio político es que plantea una relación distinta entre avance democrático y desempeño económico. Mientras autores como Huntington no establecen referentes éticos para hablar del progreso económico y del cambio político, de Sousa toma la experiencia de las constituciones de Ecuador y Bolivia para decir que es el “buen vivir” (sumak kawsay o suma qamaña) el “paradigma normativo de la ordenación social y económica”. La idea del modelo económico de de Sousa se asienta en la solidaridad y en la soberanía y parece preferir el crecimiento “desde adentro”; de esta manera, sugiere que las relaciones capitalistas globales no deben determinar la “lógica, la dirección y el ritmo del desarrollo nacional”. 
Que un académico ofrezca elementos para enriquecer el análisis del cambio político, no signifique que sea inmune al cuestionamiento, esencia misma de la vida universitaria. Basado en la vocación indigenista de José Carlos Mariátegui, las ideas (sesenteras) de Pablo González Casanova sobre “colonialismo interno” y la admiración por los recientes regímenes neo populistas de Ecuador, Venezuela y Bolivia, de Sousa asume que lo que pasa en esos países tiene “una importancia continental y mundial”. Es sorprendente que del estudio y fascinación que le causan tres regímenes políticos, de Sousa pase a la generalización “continental”, como bien cuestionaron los estudiantes del seminario. Queda la impresión de que Boaventura de Sousa cae en la clásica idealización de la vida latinoamerica, lo cual, históricamente, ha sido muy común. Mario Vargas Llosa, por ejemplo, ha hecho notar que América Latina ha sido “una realidad ficticia” en la que algunos europeos “vuelcan sus utopías fallidas y con las que se resarcen de sus decepciones”. ¿Es éste el caso de de Sousa? Una segunda crítica que surgió en el seminario fue el ataque exacerbado a la teoría social “occidental” y a la democracia “liberal” cuando el propio de Sousa utiliza dos principios básicos de esta forma de gobierno para sostener sus argumentos: la pluralidad y la tolerancia. ¿Entonces por qué ser tan áspero? Tengo la impresión de que de Sousa va a ser —sino que ya es —muy popular en algunos círculos político-académicos en donde prevalece la explicación dicotómica de las injusticias, de la realidad; en donde la adjetivación se utiliza para fines reivindicatorios más que analíticos y en donde el clisé actúa como un atajo del pensamiento (“darle voz a los sin voz”, “necesitamos un pensamiento alternativo de alternativas”). El entusiasmo político hace ganar aplausos pero también obnubila.
Por último, una tercera crítica a de Sousa es su posición de atribuirle a la teoría social contemporánea propósitos incomensurables como el hecho de poder cambiar la realidad. Por ello, habla de que no necesitamos “teorías de vanguardia”, sino de “retaguardia”, es decir, “trabajos teóricos que acompañen “muy de cerca” la labor transformadora de los movimientos sociales. Un reloaded de la “investigación-acción”, es lo que parece proponer de Sousa para hacer más un trabajo de “testigo implicado” y menos de “liderazgo clarividente”. ¿Y la diversidad epistemológica para explicar la realidad?
Uno de los atributos del intelectual es provocar, diría Soledad Loeza y eso finalmente hizo Boaventura de Sousa con su libro en un seminario de Teorías del Cambio Político. Que el diálogo y la crítica continúen; pues así también se construye conocimiento sin tener que buscarle un origen nacional al ejercicio intelectivo.

Postcriptum: Agradezco a Luis David, Saúl, Alonso, Octavio y Lorena, brillantes estudiantes de posgrado, sus discusiones y comentarios en clases pues sin ellos hubiera sido difícil expresarme en un artículo.


* Pedro Flores Crespo es Doctor en Política por la Universidad de York, investigador y académico del  Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (UIA): pedro.flores@uia.mx. Síguelo en Twitter: @flores_crespo. Originalmente publicado en Campus Milenio.

6 de noviembre de 2013

Especialistas dialogan en IPN sobre la formación de egresados con calidad y competitividad

Con el propósito de reflexionar sobre la importancia del quehacer académico en la formación de egresados de alta calidad y competitividad profesional, inició la 30ª Semana Interdisciplinaria de la Unidad Profesional Interdisciplinaria de Ingeniería y Ciencia Sociales y Administrativas (UPIICSA) del Instituto Politécnico Nacional (IPN), que culminará el próximo viernes 8 de noviembre.
Durante la ceremonia inaugural que estuvo a cargo de Emmanuel Merchán Cruz, Director de Educación Superior del IPN, y que lleva por título Calidad y Competitividad Académica, el Director de UPIICSA, Pedro Azuara Rodríguez, señaló que desde 1984 este plantel politécnico celebra la 30ª Semana Interdisciplinaria con la participación de investigadores, directivos y destacados representantes de los sectores público, privado y social, quienes dialogan sobre propuestas de solución a problemas de actualidad con un enfoque científico, académico e interdisciplinario.
“Desde sus orígenes, en el año de 1972, la UPIICSA ha mantenido una fuerte vinculación con el sector productivo a través de convenios, acuerdos y servicios que se ofrecen para resolver problemas de carácter técnico y administrativo, y es gracias a la sólida formación académica y a su destacado desempeño profesional, que los egresados de esta escuela tienen una gran aceptación en el mercado laboral”, destacó su director.
Para dar inicio al ciclo de conferencias, el doctor Carlos Artemio Coello Coello, investigador del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) del IPN, explicó que a través de la historia la evolución natural ha sido vista como un proceso de aprendizaje, que hoy en día se trata de emular a través de la simulación del proceso de la evolución de las especies mediante computadoras.
Con el tema Introducción a la computación evolutiva: las computadoras aprenden de la naturaleza, el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2012 explicó que los algoritmos evolutivos, todavía en desarrollo, son conceptualmente simples, fáciles de paralelizar y robustos; sin embargo, suelen resultar en un alto costo computacional al requerir de muchas evaluaciones.
Entre los invitados a la 30ª Semana Interdisciplinaria se encuentran el investigador Francisco Venegas Martínez, de la Escuela Superior de Economía del IPN; el subdirector de Evaluación de la Dirección de Posgrado del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), Arturo Gutiérrez Islas; el investigador Omar Solorza Feria, del Cinvestav; el director de Enfoque Noticias NRM Comunicaciones, Leonardo Curzio, así como el profesor e investigador Pedro Flores-Crespo, del INIDE de la Universidad Iberoamericana.
Los paneles de expertos y las mesas redondas que tendrán lugar a lo largo de la semana tratarán temas como Enfoque interdisciplinario a la Calidad y Competitividad en el IPN; Expectativa de la Ingeniería Industrial: Cadena de suministro; Expectativas de la Administración Industrial; Evaluación en las organizaciones; La competitividad de los egresados en el campo de la informática, y Expectativas de la Ingeniería en Informática.
También se abordarán los temas Expectativas en la Licenciatura en Ciencias de la Informática; Enfoque Interdisciplinario a la Calidad y Competitividad: Tendencias e Innovación Tecnológica, así como Expectativas de la Ingeniería en Transporte y de la Ingeniería en Sistemas Automotrices, entre otros.
Adicionalmente se realizan actividades culturales, mesas de análisis, una muestra histórica por el 50 Aniversario de la Gaceta Politécnica, así como una exposición en la que participan empresas y organizaciones invitadas y de las diversas áreas que conforman a la UPIICSA, con la finalidad de dar a conocer avances científicos y tecnológicos, además de mostrar a la comunidad sus productos y servicios.
Previo a la inauguración y como parte de los festejos por el 41 Aniversario de la fundación de la UPIICSA, representantes del Ejército Mexicano llevaron a cabo en la explanada de la escuela la ceremonia de incineración de Bandera y entrega del nuevo Lábaro Patrio a la escolta de la Unidad Profesional Interdisciplinaria de Ingeniería y Ciencias Sociales y Administrativas.
En la ceremonia de inauguración también estuvieron presentes José Javier Roch Soto, Director de la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica, Unidad Ticomán, y por parte de la UPIICSA, Ana María Lagunes Toledo, subdirectora Académica; Gustavo Mazcorro Téllez, jefe de la Sección de Estudios de Posgrado e Integración Social, y Ernesto García García, coordinador ejecutivo de la 30ª Semana Interdisciplinaria.


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 Derechos Reservados. Originalmente publicado en Vocero.

31 de octubre de 2013

Redes de tutoría. Pensamiento en acción

Por Pedro Flores Crespo*

El 24 de octubre pasado, el Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación de la Universidad Nacional Autónoma de México organizó un diálogo entre los participantes de las redes de tutoría, académicos y representantes de diversas organizaciones civiles con el propósito de reflexionar sobre esta forma de organización escolar que presuntamente ha mejorado, de manera significativa, los aprendizajes de los estudiantes de la educación básica (www.redesdetutoria.org).
La reunión estuvo dividida en tres partes principales. En primer lugar, se proyectó el documental Maravillas, que narra la forma en como las tutorías han mejorado el proceso de enseñanza-aprendizaje en la telesecundaria Pedro Vélez, la cual está ubicada en un desolado pueblo de Zacatecas (http://documentalmaravillas.com/) Sobre este notable caso, ya escribí en Campus; ver “Cambio educativo sin sangre, sudor y lágrimas: El caso Maravillas” (No. 526, 12/09/13).

La segunda parte del encuentro estuvo dedicada a escuchar los testimonios de los actores principales de la relación tutora: director, autoridades educativas, maestros, estudiantes y padres de familia. La tercera parte la constituyeron cuatro mesas de discusión entre académicos, participantes de la tutoría, interlocutores y público en general. En esta entrega, quisiera exponer algunos de los argumentos vertidos en esta última parte del seminario, en donde tuve la fortuna de interactuar y discutir con colegas como Emilio Blanco (Colmex), Giovanna Valenti (Flacso), Manuel Ulloa (Redes de tutoría), Bernardo Naranjo (Proyecto Educativo, S.C.), Catalina Inclán (UNAM), entre otros especialistas y testigos de la tutoría.
A mi juicio, el programa de mejoramiento del logro escolar (PEMLE), que adoptó como estrategia central la tutoría y las comunidades de aprendizaje, tuvo al menos tres características destacadas. En primer lugar, empleó una base de información plural —y no sólo oficial— para focalizar las secundarias que había que atender. El Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), por ejemplo, contribuyó a la identificación de secundarias con bajo aprovechamiento académico para que la Subsecretaría de Educación Básica pudiera intervenir. 
Segunda característica: los fundamentos filosóficos y pedagógicos de la idea sobre redes de tutoría y comunidades de aprendizaje se desprenden del conocimiento educativo históricamente acumulado. No se trata de “inventar el agua tibia”, sólo que ahora hubo un equipo profesional comandado por el doctor Gabriel Cámara que supo poner en marcha ideas clásicas. En resumen, el programa de redes de tutoría es ejemplo de un proceso de implementación novedoso de teorías previa y lúcidamente concebidas. 
La tercera característica sobresaliente del programa de intervención educativa basado en las redes de tutorías es que ha sido evaluado con técnicas de tipo cuasi experimental. Es decir, se ha tratado de mostrar si las secundarias que son sujeto de estos programas mejoran estadísticamente su desempeño en términos de logro escolar en comparación con aquellas escuelas en donde no existe tal programa. Según Sara Vogel, con el paso del tiempo, las escuelas que pusieron en marcha acciones basadas en la tutoría lograron cerrar la brecha en términos de logro escolar entre las escuelas que adoptaron el programa y aquéllas que no (Revista de la AZ, número 58, junio 2012). Este tipo de evaluación me parece cada vez más necesaria en un país que en ocasiones centra el debate público más en cuestiones ideológicas o estructurales (“el neoliberalismo es el culpable”) que en efectos prácticos y visibles (“qué programas educativos realmente funcionan para ampliar las habilidades del estudiante”).
Asumiendo que el programa de redes de tutoría es efectivo en algunas escuelas del nivel básico, los académicos nos preguntamos si habría posibilidades de generalizarlo. ¿Qué condiciones se deben cumplir para hacer un escalamiento exitoso de esta intervención escolar? Es fácil conmoverse con el documental sobre el caso de la secundaria Pedro Vélez, pero también hay buenas razones para pensar en cómo la tutoría puede transitar de particularidades a iniciativas amplias. ¿Quién podrá sugerir su expansión? ¿La SEP? 
El papel de la autoridad educativa federal también fue discutido y se hicieron notar algunas aparentes contradicciones. Por un lado, la SEP fue quien canceló este programa y además, ha emprendido una recentralización de atribuciones y de poder, pero por otro, en la legislación de la reforma propuesta por esta administración, se habla recurrentemente de “autonomía de la gestión escolar” (Ley General de Educación) y de que la escuela se define como “el plantel en cuyas instalaciones se imparte educación y se establece una comunidad de aprendizaje entre alumnos y docentes” (Ley General del Servicio Profesional Docente). La comunidad de aprendizaje es el espacio que articula, en este programa de tutorías, el establecimiento y desarrollo de las redes. ¿Reconocimiento o coincidencia?
Como en cualquier espacio donde el pensamiento y la acción están presentes, también se cuestionó a qué grado la tutoría podría compatibilizar su método con la enseñanza de los contenidos mínimos de la educación básica y no operar como una estrategia que supla procesos de enseñanza-aprendizaje igual de valiosos. Este tipo de preguntas surgieron con el ánimo de seguir explorando nuevas formas de conducir el cambio educativo y de aprovechar los resquicios que abre un destartalado sistema educativo para innovar y mejorar las capacidades y habilidades cognitivas de las niñas, niños y jóvenes que siguen enfrentando, injustificadamente, graves desventajas sociales y económicas.

* Pedro Flores Crespo es Doctor en Política por la Universidad de York, investigador y académico del  Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (UIA): pedro.flores@uia.mx. Síguelo en Twitter: @flores_crespo. Originalmente publicado en Campus Milenio.

24 de octubre de 2013

Salvador Ruiz de Chávez: sobre la virtud individual y los vicios sociales

Por Pedro Flores Crespo*

Salvador Ruiz de Chávez Ochoa (SRCH, n.1948) fue director de la Facultad de Contaduría y Administración de la Universidad Nacional Autónoma de México de 1989 a 1993 y tuvo el acierto de fijar como horizonte de esa institución la calidad académica. Esto implicó el desarrollo y puesta en marcha de innovadores programas, arduas jornadas de trabajo, internacionalización del quehacer universitario, un firme liderazgo y sobre todo, una clara convicción por el desarrollo integral de los estudiantes. Había que transformar la fisonomía de una de las facultades más grandes de la UNAM.
Pero mover una facultad hacia la transformación académica no fue fácil. SRCH tuvo que tomar decisiones en un ambiente adverso, el cual gradualmente se fue transformando como resultado de su incansable esfuerzo y de una particular mística personal. Pese a la hostilidad, SRCH supo conformar un equipo de trabajo unido y profesional (Juan José Pérez Castañeda, Jorge Acoltzi, Eva Ruelas, Óscar Lara-Fournier, Jesús Escobedo, Alfonso Orozco-Castañon, Nadima Simón y Fernando Arias Galicia, entre otros). Además, siempre mantuvo la esperanza en los jóvenes estudiantes y en los profesores. Reflejo de ello, fue su convicción de fundar, en 1998, la Asociación de Profesores de Contaduría y Administración de México (APCAM), cuya misión es promover la creación de oportunidades de desarrollo para los académicos y así mejorar la función docente.
Si tomamos en cuenta que Administración, Negocios y Contabilidad son áreas que aglutinan alrededor del 17 por ciento de la matrícula escolarizada total de licenciatura (527,279 jóvenes) y que los actuales programas del mejoramiento docente dejan fuera al profesor de asignatura, se podrá aquilatar mejor la importancia de la APCAM en el campo de la educación superior. Desde 1998, esta asociación ha organizado, anualmente, el Congreso Internacional sobre Innovaciones en Docencia e Investigación en Ciencias Económicas Administrativas y mantiene una revista electrónica arbitrada (www.apcam.org.mx).
Pero a muchos, inexplicablemente, el valioso trabajo de la APCAM les incomoda. Aún así, SRCH no se arredra y prefiere fijarse nuevas metas en el sector universitario y fuera de él, un día diseña y organiza exámenes generales de egreso para contaduría y administración desde el Ceneval, otro organiza los procesos de evaluación interinstitucional de los CIEES (Comités Interinstitucionales para la Evaluación de la Educación Superior) o se le ocurre fundar una consultora educativa y además, dirigir el área de capacitación y desarrollo institucional de la Auditoria Superior de la Federación. Por si esto fuera poco, sigue practicando la natación, deporte que lo llevó, en 1968, a ser miembro del equipo nacional junto a campeones de la talla de Guillermo Echevarría, Felipe “el Tibio” Muñoz y María Teresa Ramírez. Creo que si Salvador Ruiz de Chávez viviera en un país moderno, las más reconocidas universidades del país no hubieran prescindido de sus capacidades y labor docente; pero México es, a veces, terriblemente ingrato. ¿No me creen? Pregúntele a muchos otros académicos, intelectuales y artistas que tienen que dejar su tierra para poder abrirse camino. Aquí el mérito es lo de menos. ¡Vivan los compromisos, ambición e intereses!
Al contrario de otros “universitarios” que se amargan por la pugna académica, SRCH sigue creyendo en las personas, mantiene su buen humor y ensancha su generosidad. Quizás sus estudios, vida y amor por el Japón le introdujeron el gen estoico y trabajador, que muchos de los que colaboramos con él tuvimos que “sufrir” y adoptar en algún momento. Vimos entonces que la herencia no sólo es un proceso de índole genético, sino que las virtudes también puede incrustarse en nosotros por admiración y cariño. ¿Como en los sistemas cuánticos abiertos?
Mañana 25 de octubre de 2013 una aula del Centro de Desarrollo Docente de la FCA-UNAM llevará oficialmente el nombre de Salvador Ruiz de Chávez. Tal hecho reconoce a un maestro dedicado, a un director visionario, a un amigo que supo ser leal y a un universitario cuya impecable trayectoria profesional no se ha asentado en la lisonja ni en la cultura cortesana que aun, por desgracia, sigue permeando la vida universitaria. Aun cuando SRCH fue capaz de centrar su atención y preocupación en la vida y trayectoria de los jóvenes estudiantes (aparte de mejorar los indicadores clásicos de desempeño), la Junta de Gobierno de la UNAM decidió no reelegirlo para el periodo 1993-1997. A 20 años de esa inexplicable decisión, quedan muchas lecciones y preguntas abiertas para la vida y “cambio” institucional de la Universidad Nacional. 
Como egresado de la FCA, espero que los estudiantes que crucen la puerta del salón Salvador Ruiz de Chávez mediten que así como las virtudes individuales pueden cultivarse por medio de la reflexión y el estudio, la envidia, ambición y mala leche son vicios de cualquier espacio social. Pero no hay que arredrarse, hay ejemplos concretos que siguen marcando una línea honesta y congruente en el quehacer universitario. A éstos hay que unirse y seguir.


* Pedro Flores Crespo es Doctor en Política por la Universidad de York, investigador y académico del  Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (UIA): pedro.flores@uia.mx. Síguelo en Twitter: @flores_crespo. Originalmente publicado en Campus Milenio.