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19 de mayo de 2014

Foro Trabajo Infantil y Educación. Retos, Opciones y Propuestas

En el marco de los eventos para conmemorar el Día Mundial contra el Trabajo Infantil, (12 de junio) se convoca a este foro, cuyo propósito es debatir sobre los retos que enfrenta la educación básica, cuando debe atender a niñas y niños que, por diversos motivos, están inmersos en el trabajo infantil. 
Se busca también debatir sobre diversas opciones y propuestas para atender a esta población y conocer los aprendizajes que surgen de la experiencia acumulada en los diversos programas que buscan garantizar el derecho a la educación a niñas y niños migrantes, a los que viven en situación de calle, a los que provienen de hogares pobres y, en general, a los alumnos que deben combinar sus estudios con la incorporación al mundo del trabajo.

Cada participante expondrá durante un periodo máximo de 20 minutos, después de las exposiciones se abrirá un periodo para recibir preguntas o comentarios por parte del público.


La actividad será conducida por un moderador del INIDE, quien dará la palabra a cada invitado, regulará la administración del tiempo y hará un recuento final para sintetizar los aportes de los participantes en el foro.

Ponentes
Mtro. Francisco Moreno Barrera.
Ex coordinador del  Programa de Educación Básica para Niños y Niñas de Familias Jornaleras Agrícolas Migrantes (PRONIM).

Pbro. Pedro Pantoja Arreola.
Director “Casa Emaús, Paso del migrante”.

Dra. Teresa Rojas Rangel.
Profesora Investigadora Universidad Pedagógica Nacional.
Especialista en educación de niñas y niños jornaleros migrantes.
Dra. Elvia Taracena Ruiz.
Profesora Investigadora Universidad Nacional Autónoma de México. Especialista en educación de niños de la calle.

Fray Raúl Vera López.
Obispo de la Diócesis de Saltillo.
Reconocido por su amplia trayectoria en la defensa de los derechos humanos.
Candidato al premio Nobel de la Paz en 2012.

Programa

16:00-16:20  Inauguración del foro
16:20-16:40  Presentación de la actividad y de los participantes en el foro
16:40-18:40 Exposición de los participantes en el foro
18:40-19:00 Sesión de preguntas y comentarios por parte del público
19:00-19:40 Clausura del foro y brindis de honor

Fecha: Jueves 5 de junio de 2014

Lugar:
Auditorio Xavier Scheifler, Edificio “S”, Segundo Piso
Universidad Iberoamericana
Prolongación Paseo de la Reforma 880,
Lomas de Santa Fe, Alvaro Obregón, 01219
Ciudad de México

Entrada libre, por favor confirme su asistencia :

Teléfono de oficina: 59-50-40-00 ext. 4847

Foro Trabajo Infantil y Educación 5 de junio 2014 Universidad Iberoamericana



26 de noviembre de 2013

El primer año universitario entre jóvenes provenientes de sectores de pobreza: Presentación en el XII Congreso Nacional de Investigación Educativa

El pasado viernes 22 de noviembre en el XII Congreso Nacional de Investigación Educativa, se llevó a cabo la presentación del libro El primer año universitario entre jóvenes provenientes de sectores de pobreza: un asunto de equidad de las autoras Marisol Silva Laya y Adriana Rodríguez. Éste surgió de una investigación realizada en la Universidad Intercultural del Estado de México y la Universidad Tecnológica de Nezahualcóyotl cuyo objetivo fue analizar los procesos más relevantes que caracterizan el primer año universitario de los jóvenes provenientes de estratos socioeconómicos pobres e identificar sus principales dificultades.

El libro fue comentado por Lorenza Villa Lever y Dinorah Miller Flores quienes subrayaron que en México, a diferencia de otros países, existe una falta de atención al tema e hicieron mención de la invaluable aportación de las autoras al reconocimiento del primer año universitario como un tramo crítico en la definición de trayectorias escolares exitosas o irregulares y en el abandono escolar. También, destacaron la revisión que las autoras hacen del concepto de equidad educativa desde una perspectiva de justicia social y su interés por posicionar al tema como una prioridad en las políticas y decisiones dirigidas a mejorar la educación superior en el país.
Durante el primer año universitario, señalan las autoras, los jóvenes enfrentan dificultades que responden a factores externos a la escuela –como la precariedad económica y limitado capital cultural-, pero también a variables propias del ambiente institucional que pueden modificarse para favorecer las trayectorias estudiantiles, por ejemplo, las prácticas educativas y la interacción con los profesores. En este sentido, es preciso que se reconozca la importancia de dicho periodo y se instrumenten dispositivos de apoyo a la integración académica y social, así como estrategias que transformen la experiencia en el aula para estimular un mayor compromiso del joven con sus estudios y favorecer así la permanencia y trayectoria exitosa, es decir, se requiere brindar una atención integral y una educación de buena calidad.

En opinión de las comentaristas, las reflexiones presentadas en el libro de Marisol Silva y Adriana Rodríguez, sin duda, servirán como un estimulante marco de referencia tanto para nutrir los debates en México sobre la importancia del primer año universitario como para el desarrollo de la investigación en ese campo.

* Originalmente presentado en el XII Congreso Nacional de Investigación Educativa. Guanajuato, Guanajuato (México). 22 de Noviembre de 2013. 

25 de noviembre de 2013

Mesa: Infancias vulnerables y acceso a la educación. Niños jornaleros, niños de la calle y trabajadores

Infancias vulnerables y acceso a la educación: niños jornaleros, niños de la calle y trabajadores, fue una de las Conversaciones educativas realizadas en el marco del Congreso Nacional de investigación Educativa en la ciudad de Guanajuato.
La conversación  entre las doctoras Elvia Taracena, Teresa Rojas, Silvia Van Dijk, el doctor Carlos Rafael Rodríguez Solera y los presentes, se centro en la importancia de  profundizar en los aspectos educativos que deben considerarse en la atención de tres grupos específicos de niñas y niños vulnerables: los que están en situación de calle, los trabajadores y los jornaleros migrantes, grupos  especialmente vulnerables en lo relativo a su atención educativa. Aunque aclararon éstos no son los únicos grupos de niños vulnerables.
El Dr. Carlos Rodríguez, hizo una primera aproximación al problema general de la Infancia vulnerable, destacó que se estima en más de tres millones la cantidad de niñas, niños y adolescentes que participan en diversas formas de trabajo infantil.
Expuso  que la existencia de grupos vulnerables, es una situación contradictoria tomando en cuenta que México, al igual que otros países de América Latina, cuentan con legislaciones sociales “de avanzada”, en las que se estipula, que todos los ciudadanos gozamos de diversos derechos económicos y sociales.
Pero aún más, en el caso específico de los y las niñas, existe un amplio marco jurídico nacional, así como la aprobación y ratificación de diversos tratados internacionales que consagran un conjunto de derechos de todos los niños, siendo uno de los más importantes el derecho a la educación
La privación de los derechos de los niños no se puede atribuir sólo a la falta de recursos o a la imposibilidad material de llevarlos a la práctica; en el fondo es el resultado de una cierta distribución del poder al interior de la sociedad, en la cual “las infancias vulnerables” están en la parte más baja de la pirámide social y no cuentan con poder alguno, por lo que su falta de derechos es  una consecuencia directa de la falta de voluntad política de los gobernantes.
Alertó sobre que un niño que no recibe un adecuado acceso a la educación, cuando sea adulto  puede ver mermada  su posibilidad de participación política  o su derecho a la libertad  de expresión. Ante lo que plantea que una de las contribuciones que pueden hacerse para  que se reviertan las precarias condiciones que enfrentan los niños y niñas que experimentan condiciones vulnerables, es que se promueva la exigibilidad  (o justiciabilidad) de dichos derechos.
Pero el reto, no está en promulgar nuevas leyes para evitar la exclusión del sistema educativo de niñas y niños en situación de calle o que participan en el trabajo infantil. El reto está en presionar al Estado a que cumpla con lo que las leyes actuales disponen y a que cree las condiciones necesarias  para garantizar los derechos económicos, sociales y culturales de todas las personas y, en particular, de las niñas y niños que viven en condiciones de exclusión.
En tanto que  la Dra. Teresa Rojas quien cuenta con amplia experiencia en el campo de la investigación con niños jornaleros, propone que es necesario reconocer la problemática educativa de este grupo en su integralidad, implicaciones sociales y políticas, así como la creación de políticas públicas integrales con programas intersectoriales preventivos y no sólo remediales.
Y la Dra. Van Dijk, abono a la conversación una importante reflexión sobre la necesidad de diferenciar  la explotación, del trabajo infantil el cual tendría que estar estrictamente regulado, no sólo para no satanizarlo sino además, para que no se confunda o convierta en explotación.

* Originalmente presentado en el XII Congreso Nacional de Investigación Educativa. Guanajuato, Guanajuato (México). 20 de Noviembre de 2013. 

22 de noviembre de 2013

¿Qué producimos los académicos?

Por Pedro Flores Crespo*

¿Cómo contabilizar en los registros científicos un artículo escrito por 16 autores de cuatro diferentes instituciones que están ubicadas en tres países distintos? ¿Las universidades mexicanas que producen un mayor número de artículos científicos, impulsan que sus académicos publiquen en revistas internacionales? ¿La estrategia de formar “cuerpos académicos” ha impulsado la producción colectiva de textos colectivos de alta calidad? ¿Qué país de Iberoamérica registra la tasa más alta de producción científica medida por el número de artículos publicados en revistas de acceso abierto?
El Informe 2005-2011 sobre la Producción Científica de México en Revistas Iberoamericanas de Accesso Abierto en Redalyc (López, R.; Dutrénit, G.; Tinoco, I.; Aguado, E. 2013, México: Anuies-FCCyT-Inasp- UAEM) contribuye a responder a éstas y a otras preguntas con respecto a la forma en que se “produce, comunica y evalúa la investigación científica” en la región iberoamericana.
Como sabemos, Redalyc (Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal) es un exitoso “proyecto académico”, fundado en 2002, que ha ido evolucionando con el tiempo. En un principio, según Wikipedia, empezó como una “hemeroteca científica en línea y de libre acceso” y ahora también, como lo demuestra su Informe, empieza a ampliar sus actividades hacia el análisis “de la producción, la difusión y el consumo de literatura científica”.
Basándose en un conjunto de 145,515 artículos de investigación publicados en 800 revistas científicas de acceso abierto alojadas en Redalyc, se pretende saber: (1) “¿Cuáles son las características de la dinámica de la producción de los científicos mexicanos? (2) ¿Cuáles son las instituciones que más aportan a la producción científica mexicana, en qué áreas del conocimiento y cuáles son las tendencias que presentan? (3) ¿Qué revistas constituyen los principales escaparates para dar a conocer los resultados de investigación de los científicos mexicanos por área del conocimiento y sus tendencias en el periodo analizado? (4) Cuáles son los patrones de colaboración científica por área del conocimiento y su variabilidad en el periodo analizado?” Y “¿Cuáles son los resultados de las políticas de incentivos a la producción científica, tanto institucionales como nacionales, así como su correspondencia con las tendencias que presentan el resto de países de América Latina?”
Estas preguntas, como podemos observar, son de naturaleza distinta. La primera y la cuarta buscan describir el fenómeno de la producción científ ica mientras que las otras tres restantes buscan emitir juicios sobre las instituciones, revistas y políticas públicas.
Esto abre la posibilidad para el debate, pues seguramente habrá instituciones de educación superior que refuten el contenido del Informe, lo cual es muy sano dentro del ámbito universitario. Por ejemplo, ¿qué se diría si se muestra que a pesar de que la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) “alcanza la productividad más alta (5,616 artículos en redalyc.org), ésta “se ha dado a conocer prioritariamente en revistas nacionales”?
Por otra parte, ¿qué decir al conocer que el Colegio de México registra una producción que se comunica en editoriales nacionales, “donde más de 50 por ciento de los 342 artículos publicados entre 2005-2011 se dieron a conocer en alguna de las siete revistas redalyc.org editadas por esta institución”? Todo indicador debe poseer cualidades “técnicas” (e.g. validez) y “prácticas” (e.g. utilidad), como bien señalan Héctor Robles y Juan Manuel Hernández. Sin embargo, también ocurre que tales descriptores, en ocasiones, son limitados para capturar fenómenos tan complejos y amplios como el de la “producción científica”.
Esto no es para decir que el Informe de Redalyc es infructuoso, sino para señalar que detrás de los indicadores puede haber mayor información que a la primera no se advierte. Como “producción científica” también puede considerarse la publicación de libros, docencia y formación de jóvenes investigadores. Equiparar la labor científ ica con la publicación de artículos en ciertas revistas indezadas de libre acceso y alojadas en un portal electrónico puede sonar reduccionista como también lo es asumir que “lo que no se ve, no existe”.
Productividad, educación y endogamia Según el Informe, “la producción científica de nuestro país muestra un desempeño creciente, pero minoritario, respecto a otras economías del mundo”. A juzgar por el número de artículos publicados anualmente, Brasil, Portugal, India, China y Chile nos llevan la delantera. ¿Es verdad que los mexicanos no sabemos colaborar con nuestros pares? No es así. Mientras en 2005, 62 de cada 100 artículos fueron publicados en colaboración, para 2011, esta proporción ascendió a 73. ¿Es esto ref lejo de que la estrategia de conformación de “cuerpos académicos” ha dado resultado? ¿Empezará el Sistema Nacional de Investigadores a valorar el trabajo colaborativo o seguirá dividiendo entre dos el peso de un texto escrito entre pares? El ejemplo que se puso arriba sobre un artículo científico escrito por 16 autores es real y fue publicado en una de los medios más prestigiados a nivel nacional e internacional: La Revista Mexicana de Astronomía y Astrofísica de la UNAM.
Otro dato que llama la atención del reporte es que en ciencias sociales, el área educativa concentra la “producción” de artículos más alta y ésta es dada a conocer en revistas nacionales editadas por una institución diferente a la de adscripción de los investigadores. En este sentido, ¿se puede hallar la respuesta en el hecho de que la Revista Mexicana de Investigación Educativa (RMIE), perteneciente al Consejo del mismo nombre, y la Revista de la Educación Superior (Resu) de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), son publicaciones asentadas en una base interinstitucional?
De acuerdo con el Informe, ocho por ciento del total de la producción de México en revistas nacionales de ciencias sociales, lo aporta la RMIE cuya colaboración es de 39 por ciento. ¿Qué sentido tiene que los artículos de los investigadores mexicanos sean publicados “fuera de casa”? En sus conclusiones, el Informe es claro. En los últimos años, ha habido un aumento en la producción de artículos científicos alojados en Redalyc, pero, “cualitativamente”, aún se muestra cierta endogamia en cuanto al espacio de publicación.
Para concluir, es importante destacar que el reporte aquí comentado representa un esfuerzo notable por dar a conocer, de manera didáctica, una gran cantidad de información.
Segundo, contribuye a ubicar a México en el circuito global de producción científica con un referente importante – más no único – que es la producción de artículos científicos en revistas indexadas de acceso abierto. Y tercero, nos ayuda a repensar, con un fundamento, las formas en que los académicos nos organizamos para dar a conocer nuestro trabajo. Tienen razón los autores en señalar que este documento ofrece una “nueva mirada” o una “radiografía” de la “producción científica” del país y por ello, hay que celebrar su publicación y seguir examinando su contenido.


* Pedro Flores Crespo es Doctor en Política por la Universidad de York, investigador y académico del  Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (UIA): pedro.flores@uia.mx. Síguelo en Twitter: @flores_crespo. Originalmente publicado en Campus Milenio.

21 de noviembre de 2013

México tiene más de tres millones de niños en situación vulnerable

En México, más de tres millones de menores viven en condiciones de vulnerabilidad por trabajar desde edades tempranas o laborar en el campo. Debido a la pobreza, origen étnico, salud, edad o género padecen exclusión social para satisfacer sus necesidades básicas, advirtieron académicos y expertos en el XII Congreso de Investigación Educativa.
Enfrentan marginación e indefensión para gozar de las libertades y derechos fundamentales de la infancia establecidos en la Constitución, leyes nacionales y tratados internacionales, como la posibilidad de ir a la escuela o acceder a una vida digna, coincidieron en el panel Infancias vulnerables y acceso a la educación: niños jornaleros, niños de la calle y trabajadores, del programa de conversaciones educativas.
En la sala A del Centro de Convenciones de Guanajuato, Elvia Taracena, académica de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala de la UNAM, dijo que estos colectivos requieren programas y estrategias de reinserción social ajustados a sus recursos y condiciones de vida.
Ahí, Teresa Rojas, académica de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN), refirió que en el país 500 mil niños menores de 14 años desempeñan labores agrícolas, de limpieza, recolección o transporte de productos. Del total, el sistema educativo sólo atiende a cinco de cada 100 menores. Sus derechos no son protegidos ni respetados, recalcó.
“Es urgente una política pública integral para garantizar su acceso a servicios básicos de alimentación, salud, educación y erradicación del trabajo infantil”, estableció la especialista.
Por su parte, Silvia van Dijk, profesora de la Universidad de Guanajuato (UGTO), consideró que la inclusión laboral de los menores debe ser regulada con rigor para no dar lugar a explotación infantil. Es necesario dejar de satanizar el trabajo de este sector y crear escuelas especiales para una población diversa, recomendó.
En tanto, Carlos Rodríguez, de la Universidad Iberoamericana (UIA), sostuvo que, ante el incumplimiento de la legislación en materia de trabajo infantil, se deben crear mecanismos jurídicos para garantizar el ejercicio de los derechos relacionados. “El reto es establecer condiciones mínimas de bienestar para estos grupos vulnerables”.
El desarrollo de competencias del siglo XXI en contextos de desigualdad y exclusión en América Latina plantea desafíos complejos para la educación. El papel de los profesores debe ser repensado y éste es uno de los mayores desafíos de la región, afirmó Denise Vaillant, del Observatorio Internacional de la Profesión Docente.
Al impartir la conferencia magistral Formación, regulaciones y desarrollo profesional docente en América Latina: tendencias y desafíos, aludió a la necesidad de una selección rigurosa de quienes ingresan a estudiar carreras magisteriales, de acreditar instituciones y programas de formación inicial, así como de diseñar programas sólidos de educación continua relacionados con el trabajo cotidiano en las escuelas.
La articulación entre formación, desempeño y evaluación es un tema relevante en esta región y una condición para diseñar políticas públicas en la materia, concluyó.

® Derechos Reservados. Originalmente publicado en Zona Franca.

20 de noviembre de 2013

Educación, desigualdad social y alternativas de inclusión

Por Osiris Martínez*

En la presentación del Estado del conocimiento "Educación, desigualdad social y alternativas de inclusión", la coordinadora del documento final destaca que para la elaboración de dicho informe fue necesario reconocer que hay formas, métodos y espacios educativos que parten desde abajo, que tienen como origen el reconocimiento de que México es un país desigual, además de que fue necesario reconocer que la colectividad es un núcleo educativo  que es necesario mirar, analizar y comprometerse a impulsar.
Además, la misma autora hace énfasis en la necesidad de mirar estas experiencias educativas como fuentes de esperanza y como ejemplos reales de la lucha contra la desigualdad. 
Este documento está compuesto por los siguientes subtemas: 1) El derecho a la educación; 2) La familia; 3) Las organizaciones sociales y la educación; 4) Educación de personas jóvenes y adultas; y 5) La educación y el mundo del empleo.
La elaboración de cada uno de estos subtemas estuvo a cargo de diferentes investigadores de diversas instituciones, los cuales, en esta ocasión, hicieron una presentación mínima de cada una de las partes que componen este "Estado del arte".
Por ejemplo, el capítulo referente al "Derecho a la educación" destaca la innovación de esta temática, la cual se ha incorporado a la luz de las diferentes discusiones del campo normativo sobre la educación como una exigencia social que más allá de la cobertura trasciende hasta ámbitos de calidad y equidad.
En el tema de "Familias y educación" la autora Osiris Martínez del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Investigación de la Universidad Iberoamericana, destaca que, si bien es cierto, es  la tercera vez que se incluye en los estados de conocimiento está temática, lo nuevo es que en esta edición se reconoce la diversidad y complejidad alrededor del concepto de familia y se exploran otras definiciones más allá de aquella normativa de "Familias biparentales" e incluso se extiende hasta la definición de "familias y comunidad".
Además, en este mismo campo temático, se hace énfasis en el reconocimiento de las familias como parte del proceso educativo que establecen relaciones diferentes con la escuela e incluso son capaces de generar procesos de participación social y educación cívica y en este sentido, la misma autora, menciona que en este capítulo justo se problemática sobre los límites de la participación y se abre un debate sobre el impacto de la misma en el "hecho educativo".
Toda esta información, proviene de la investigación documental sobre el tema en fuentes como internet y diversos archivos bibliográficos. 
En el subtema "Organizaciones sociales y educación" se destaca la importancia de la colectividad como un espacio educativo en el que la construcción del "nosotros “como sujeto de la educación aporta nuevas metodologías y formas diversas de educar. Las organizaciones como agentes educativos, son también, cuerpos colectivos de resistencia que caminan desde abajo ofreciendo alternativas a las diferentes problemáticas. En este capítulo se hace in llamado a que los políticos y en general los tomadores de decisiones en educación reconozcan a las organizaciones como aliados para avanzar en la mejora de la educación y no como enemigos a los que hay  que criminalizar. 
En su capítulo sobre "Jóvenes y educación para adultos" se habla de la necesidad de  generar nuevas estrategias para sustituir a aquellas que no han resultado y fortalecer aquellas si han dado frutos para atender a esos  32 millones de mexicanos que aún están en estado de rezago.
Por último, en el subtema de "Educación y el mundo del empleo" hablo de la necesidad de generar estrategias de impulso al empleo y destacó la importancia de reconocer la precariedad de los empleos en los que ingresan los jóvenes.
En conclusión, el "Estado del arte sobre Educación, desigualdad social y alternativas de inclusión" da cuenta de la situación de desigualdad en la que se encuentra México al mismo tiempo que abre un debate sobre las opciones para combatirla.

* Co-autora de la investigación. Originalmente presentado en el XII Congreso Nacional de Investigación Educativa. Guanajuato, Guanajuato (México). 20 de Noviembre de 2013.

Panorama de la inserción laboral de los universitarios en México

En el marco de las ponencias presentadas dentro de la temática de Inserción laboral y movilidad social en la globalización en el XII Congreso Nacional de Investigación Educativa, se presentó el trabajo titulado "
Panorama de la inserción laboral de los universitarios en México" de Berenice Alfaro, Pilar Padilla y Carlos R. Rodríguez Solera. Se trata de un estudio descriptivo, retrospectivo y transversal que analizó los microdatos del cuestionario ampliado del Censo 2010, para indagar si la educación superior contribuye a la movilidad social. Los autores muestran la existencia de una dificultad para que los egresados universitarios se incorporen a actividades productivas para las cuales fueron formados, situación que afecta más a los jóvenes y a las mujeres. Los resultados arrojados indican que casi una cuarta parte de los egresados universitarios se encuentran en situación de subutilización invisible (subempleados y sobrecalificados). Los hombres suelen insertarse en mayor proporción que las mujeres en condiciones de sobrecalificación; mientras que las mujeres se insertan más en condiciones de subempleo (actividades para las cuales era necesaria una carrera universitaria, pero trabajan menos de 8 horas a la semana).
El estudio concluye que la educación superior si está permitiendo que los jóvenes se inserten al mercado laboral, pero en trabajos precarios y en condiciones de sobrecalificación y subempleo.

Carlos Rafael Rodríguez Solera es Doctor en Ciencias Sociales, investigador y académico del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (UIA). 

19 de noviembre de 2013

Dificultades que enfrentan en su primer año universitario los jóvenes provenientes de estratos socioeconómicos pobres

Por Adriana Rodríguez Fernández*

El trabajo "Dificultades que enfrentan en su primer año universitario los jóvenes provenientes de estratos socioeconómicos pobres", de las autoras Adriana Rodríguez y Marisol Silva, aborda una problemática poco estudiada en México: las trayectorias de estudiantes pobres y en particular el primer año de estas, sobre esto, mencionan que: "a pesar de que es un tramo crítico en la trayectoria estudiantil, el tema no se ha posicionado con la fuerza necesaria en la agenda de investigación ni en el diseño de jóvenes más pobres".
Es una investigación que se llevó a cabo en la universidad intercultural del Estado de México y en la Universidad tecnológica de Nezahualcoyotl que tuvo por objetivos: 1) analizar los procesos más relevantes que caracterizan el primer año universitario de los jóvenes provenientes de estratos socioeconómicos pobres y relevar sus principales dificultades; y 2) revisar el concepto de equidad educativa en la atención al acceso, para poner de relieve la importancia de la permanencia y la obtención de resultados significativos.
El estudio recupera las experiencias de los estudiantes creadas para facilitar la incorporación de la población que tradicionalmente fue excluida de este nivel educativo. El enfoque de la investigación es mixto se aplicó una encuesta y se desarrollaron grupos focales.
El estudio arrojó lo siguiente:
•Las dificultades del primer año se agudizan entre los jóvenes más pobres.
•Muchas limitaciones responden a factores externos a la escuela como la precariedad económica y limitado capital cultural.
•Otras de estas limitaciones provienen de un ambiente institucional que lo está diseñado para atender eficazmente las necesidades particulares de esta población .
•En el primer año, deben de aprender el rol de "estudiantes universitarios" y para esto requieren un soporte institucional especializado sin embargo, no lo encuentran en las prácticas educativas, en la interacción con los profesores ni en el ambiente social.
A manera de conclusiones, las autoras recomiendan que para reajustar la oferta educativa y las necesidades de los jóvenes es necesario echar a andar programas de equidad y calidad ya que sólo así la educación será una verdadera vía para la expansión de capacidades y el desarrollo humano.

* Co-autora de la investigación. Originalmente presentado en el XII Congreso Nacional de Investigación Educativa. Guanajuato, Guanajuato (México). 19 de Noviembre de 2013.

14 de noviembre de 2013

¿Qué lugar tiene el individuo en la política educativa?

Por Pedro Flores-Crespo*


¿Qué modelo de persona revelan las políticas educativas en México? ¿Seres unívocamente dispuestos a maximizar la utilidad económica? ¿Individuos que asumen sus responsabilidades y obligaciones? ¿Víctimas del modelo económico predominante? ¿Seres confiables? ¿O es que acaso preguntarse quiénes y cómo son los sujetos de las políticas públicas es irrelevante?
¿Por qué un estudiante elige una opción académica distinta a la que está al alcance de sus posibilidades reales? ¿Por qué se crea una ley en donde —a pesar de ordenar y poner reglas claras—, subyace una idea del maestro incumplido cuando la generalidad no es así?
Las racionalidades “razonadas” de los individuos (estudiantes, maestros e investigadores, especialmente) parecen no estar en el centro de la mirada del funcionario público al momento de proponer políticas, programas e intervenciones educativas y escolares. Piense usted, por ejemplo, en el caso de los investigadores que a juzgar por el número de controles y evaluaciones que hay que pasar, cualquiera pensaría que somos unos aprovechados y gandallas.
Va otro ejemplo. En 1991, se propuso la creación de universidades tecnológicas (UT) con el propósito de “diversificar” el subsistema de educación superior y “arraigar” a los jóvenes en sus regiones. Se asumió que los jóvenes elegirían este modelo por el simple hecho de ser distinto a la licenciatura clásica y porque se pensaba, de manera atroz, que México necesitaba más técnicos que licenciados para progresar económicamente. A más de 20 años de la creación de las UT, ahora estas instituciones ya ofrecen el pregrado. ¿Lección? La racionalidad de los jóvenes cuestionó un modelo de planeación educativa en donde el individuo era visto como una pieza del engranaje industrial. 
A lo largo del tiempo y gracias a las estudios desarrolladas por mis estudiantes, he podido corroborar que el modelo de individuo que subyace a ciertas políticas educativas es, por decir lo menos, limitado. Laura Ramírez y Ana Violeta Ramírez han mostrado con su estudio sobre participación social (PS) en la secundaria que los jóvenes de 12 a 14 años son “invisibles” para los esquemas formales de participación en particular y para la vida escolar en general. Los jóvenes estudiantes son “rebeldes” por naturaleza —se asume—, sin meditar que este comportamiento puede ser visto como una clara manifestación de anticonformismo que, eventualmente, podría servir para actuar e intervenir en el mundo que les rodea.
Por otra parte, Lorena Olvera al estudiar cómo se enseña educación sexual en algunas primarias del estado de Querétaro, ha constatado cómo los profesores vierten sus creencias al momento de dar clase. Ante la pregunta de qué opina sobre darles información sexual a los niños, una maestra expresó que “es un arma de doble filo” porque por un lado los puede orientar, pero por otro, los puede incitar a tener conductas “inapropiadas”. ¿Qué modelo de individuo revela la maestra? Que los estudiantes —en tanto individuos— no pueden o no saben procesar información. Información que pudiera tener una estrecha relación con la capacidad para ejercer feliz, plena y saludablemente la sexualidad. 
Un tercer caso es el de los adolescentes en conflicto con la ley (ACL) que de manera acuciosa estudió Gabriela González. Los ACL son aquellos mayores de 12 y menores de 18 años que han tenido conductas tipificadas como delito en las leyes penales en el Distrito Federal. ¿Cómo han sido vistos estos jóvenes por las autoridades educativa como para incorporarlos a programas de educación no formal? ¿O es que como cometieron un delito se cancela su derecho a la educación? Por la poca preocupación social que ha generado esta población para la actual política educativa pareciera que estos individuos son considerados como aquellos que ya no tienen remedio. ¿Se debe recluir en una cárcel para adultos a los ACL o se deben tomar diversas medidas cautelares? ¿Qué saben los actuales funcionarios y planificadores de la Secretaría de Educación Pública sobre la vida de los adolescentes en conflicto con la ley? Ya lo veremos en el Programa Sectorial de Educación 2013-2018, próximo a salir.
Defender la idea de que el individuo es una base de análisis clave y de que podríamos hacerlo sujeto de una preocupación social o moral (individualismo ético, diría Ingrid Robeyns), abre cuestionamientos por distintos frentes. Por un lado, se asume que centrarse en la persona significa ser egoísta o por otro, que las comunidades, pueblos, naciones y sociedades no existen. Esto es un error. Se trata de ampliar la mirada para comprender cómo los sujetos de la política educativa actúan dentro de sus respectivos contextos, qué demandan, por qué eligen de una manera y de otra y cómo esta información (“racionalidades razonadas”) podría ser utilizada para mejorar los procesos de política pública. 
¿Qué modelo de individuo rebelará el tan esperado Programa Sectorial de Educación 2013-2018? Estaremos atentos. Con ello se constatará si pudo haber un cambio de visión en la forma de diseñar acciones públicas o seguiremos en las mismas.

Pedro Flores Crespo es Doctor en Política por la Universidad de York, investigador y académico del  Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (UIA): pedro.flores@uia.mx. Síguelo en Twitter: @flores_crespo. Originalmente publicado en Campus Milenio.

La “fábrica de genios” del maestro Sergio Juárez

Por Carlos Rafael Rodríguez Solera*


En un mundo repleto de malas noticias, de vez en cuando llega una buena, que nos permite mantener viva una luz de esperanza.
Matamoros es un lugar del que estamos acostumbrados a leer reportajes de muertos, balaceras y crímenes de todo tipo. Pero hace unos días vino de ahí una noticia sorprendente: en medio de la pobreza, una niña de 12 años obtuvo la calificación más alta en matemáticas en la prueba ENLACE.
Tal logro pudo haber pasado inadvertido, a no ser por el artículo de la influyente revista Wired, que puso a Paloma Loyola en su portada y la presentó como la Steve Jobs del futuro.
“Genios hay en todas partes” dijo Paoli Bolio en el programa Primer Plano, cuando se comentó el caso el 28 de octubre de este año, pero, como bien le respondió Lorenzo Meyer, lo sorprendente de esta historia no es sólo la indudable capacidad de Paloma, sino también el extraordinario trabajo de su maestro.
Además de la “niña Jobs”, otros nueve alumnos del mismo grupo atendido por el maestro Sergio Juárez, son parte del selecto grupo que obtuvo las calificaciones más altas en la mencionada prueba.
Pronto esta historia se olvidará y los medios pasarán a ocuparse de otra "curiosidad" que llame la atención del público. Sin embargo, antes que eso ocurra, es importante rescatar algunas reflexiones generales sobre lo que podemos aprender de esa experiencia. 
Algo está haciendo el profesor Juárez para producir “genios” a voluntad y eso que hace debería ser de interés para autoridades e investigadores que nos dedicamos a buscar cómo mejorar la calidad y la equidad educativa, no porque se busque crear “genios”, como se calificó en la prensa el caso de alumnos con rendimientos sobresalientes, si no porque su práctica puede mostrarnos alternativas para mejorar la educación de todos los niños.
El salto a la fama de Paloma Loyola ha hecho que muchos medios de comunicación se interesaran en averiguar cómo hizo el maestro Juárez para que sus alumnos obtuvieran tan extraordinarios resultados.
Como se desprende de esa amplia cobertura periodística, el maestro Sergio Juárez se dio cuenta que había que hacer algo diferente a lo que prescriben los planes y programas de la SEP. 
El maestro Juárez buscó métodos de enseñanza innovadores que pudiera aplicar a sus alumnos. Leyó sobre lo que se hacía en otros países como Finlandia o Japón y trató de adaptar a su práctica lo que aprendía de esas experiencias.
Fue así como conoció los planteamientos del profesor hindú Sugata Mitra, quien propuso un método de enseñanza que estimula la participación activa de los estudiantes en su proceso formativo.
Mitra desarrolló este enfoque a partir de una primera experiencia de lo que hoy se conoce como el “experimento del agujero en la pared”.
En 1999, Mitra trabajaba en una compañía de Nueva Delhi que capacitaba a desarrolladores de software. Su oficina estaba al lado de un barrio pobre. Un día, decidió poner una computadora haciendo un hoyo en una pared que separaba al edificio de la barriada. 
Tenía curiosidad por ver lo que harían los niños con el aparato, si no se les daba ninguna instrucción. Para su sorpresa, los niños rápidamente descubrieron la forma de utilizar la máquina.
Esta experiencia llevó a Mitra a crear el sistema “Ambiente de Aprendizaje Auto-organizado”, conocido como SOLE, por sus siglas en inglés. Un procedimiento que rompe con el papel tradicional del maestro como poseedor del conocimiento.
En el método de Mitra, el maestro lanza una pregunta que genere interés y estimule la creatividad. Los niños trabajan en grupos pequeños y, con ayuda de Internet, buscan información para responder las interrogantes. Luego, los alumnos comparten sus historias de cómo descubrieron las respuestas. 
Aunque Mitra sostiene que el desarrollo de la informática ha permitido un estilo de aprendizaje que no era posible antes, su método demuestra algo que los educadores han intuido desde siempre: dejar que los niños persigan sus propias inquietudes, agudiza su deseo de aprender.
Es posible que habrá investigaciones y tesis de posgrado que van a tratar de explicar cómo ha hecho el maestro Sergio Juárez, para que estudiantes en las peores condiciones de pobreza tengan un logro académico mucho más alto que los alumnos de las más exclusivas escuelas particulares.
Aunque todavía no tengamos los resultados de una investigación de ese tipo, hay varias cosas que saltan a la vista. 
Una es que el profesor Juárez logró que sus alumnos alcanzaran esos niveles de aprendizaje sin contar con un peso más que otros maestros que trabajan en condiciones similares, por lo que su éxito no es atribuible a que le destinaran una gran cantidad de recursos.
Otra es que los estudiantes del maestro Juárez y él mismo, como lo relatan las crónicas periodísticas, provienen de un lugar caracterizado por la pobreza extrema, por lo que, en este caso, el contexto socioeconómico no fue un factor determinante para impedir que los alumnos aprendan.
Por último y quizá lo más importante, el maestro Juárez y sus estudiantes no tuvieron laboratorios de cómputo u otros recursos sofisticados, lo que no impidió que adoptara enfoques que han demostrado ser exitosos en otros contextos. 
Con su “fábrica de genios” el maestro Sergio Juárez demostró que no se trata de copiar paso a paso un método de enseñanza, como quien sigue una receta, sino que, lo más importante, es adoptar una concepción distinta de la educación, en este caso una que promueve, estimula y respeta la creatividad de los alumnos.

Carlos Rafael Rodríguez Solera es Doctor en Ciencias Sociales, investigador y académico del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (UIA). Originalmente publicado en Campus Milenio.

12 de noviembre de 2013

Desde la década de los 90 sólo se han creado universidades tecnológicas

Por Alma E. Muñoz*

Concebidas hace 22 años como opción de educación superior de ciclos cortos (carreras de dos años) para jóvenes y familias de escasos recursos, las Universidades Tecnológicas registran un crecimiento exponencial, dada su vinculación con el mercado laboral y productivo.
La Asociación Nacional de Universidades Tecnológicas (ANUT) registra 109 instituciones en 31 estados del país –después de que el sistema inició con la construcción de tres en 1991–, que atienden a cerca de 170 mil alumnos por conducto de 118 programas educativos de nivel técnico superior universitario del que obtienen una licencia profesional o nivel de ingeniero.
Poco más de la cuarta parte de estas universidades constituyen la única opción de educación superior en algunos municipios y alrededor de 30 se ubican en localidades de alta y muy alta marginación.
Unos 6 mil alumnos provienen de comunidades indígenas y, según la ANUT, 80 por ciento de sus egresados consigue empleo en los seis primeros meses.
De cada 100 alumnos, 81 representan la primera generación de su familia con acceso a educación superior y 28 no hubieran accedido a la misma de no haber existido una universidad tecnológica en su localidad.
Hasta ahora, de estas casas de estudio han egresado 154 mil técnicos superiores universitarios y 42 mil 800 de ingeniería. A este subsistema se le asignaron recursos por 203 millones 67 mil pesos para el presente año, y el gobierno federal tiene proyectado construir, a partir de 2015, nueve universidades tecnológicas más.
Estela Ruiz Larraguivel, del Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación de la Universidad Nacional Autónoma de México, apuntó que desde los 90, no se ha creado una universidad pública estatal o federal, todas han sido universidades tecnológicas o politécnicas, orientadas a demandas y exigencias de las empresas. Por ejemplo, la carrera de servicios de posventa automotriz, impartida por la Universidad Tecnológico de Querétaro, se creó a solicitud de la Peugeot.
Los egresados consiguen empleos estables, con prestaciones de ley mínimas, bajos salarios y con cierta permanencia, pero sin muchas oportunidades de ascenso, explicó la investigadora. Cuestionó también que el grado de técnico superior universitario sea menospreciado, a pesar de que su formación es bastante buena, acorde con las demandas empresariales.
Pedro Flores Crespo, académico de la Universidad Iberoamericana, planteó: ¿Qué haremos en un mundo que ya no crea los empleos que se generaban? Daría un modelo de educación universitaria muy diferente. Pienso en habilidades genéricas que se deben promover, porque tratar de ajustar la oferta de las universidades con la demanda del empleo, además de ilusorio, desvía y desvirtúa la función de la educación.


® Derechos Reservados. Originalmente publicado en La Jornada.

7 de noviembre de 2013

Boaventura de Sousa: ¿refundación del pasado en América Latina?

Por Pedro Flores Crespo*

Soy la retaguardia de una vanguardia que ya está a una legua de aquí. —Arturo Pérez-Reverte en Ojos Azules.

Gracias a mi clase de Teoría del Cambio Político pude leer a Boaventura de Sousa y conocer las reflexiones de este académico portugués de 73 años. En varias sesiones, los estudiantes y yo hemos abordado su texto, Refundación del Estado en América Latina. Perspectivas desde una Epistemología del Sur (2010, Siglo XXI) como una mirada complementaria a la corriente dominante sobre el tema, la cual la constituyen a nivel internacional, Samuel Huntington y Leonardo Morlino, principalmente, y a nivel nacional, Benito Nacif, Sergio Aguayo, Lorenzo Meyer y Carlos Elizondo, entre otros.
Los argumentos de De Sousa han sido muy útiles para la discusión en clase por al menos tres razones. Primero porque reconoce el papel que desempeñan algunos grupos sociales —mencionados como “tradicionales” por otras vertientes de la literatura— en los procesos de cambio político. Los movimientos indígenas, de campesinos, afrodescendientes y feministas son centrales porque cuestionan con sus demandas públicas, tanto las “teorías convencionales y eurocéntricas” como los arreglos institucionales de algunas naciones. La plurinacionalidad, según de Sousa, “implica el fin de la homogeneidad institucional del Estado”. En resumen, para este autor habrá que pensar cómo tener una nueva organización territorial que respete el ambiente y los derechos “ancestrales”, qué hacer para impulsar la “democracia intercultural”, la participación ciudadana y el “pluralismo jurídico” en donde, según de Sousa, se enfrentan la “legalidad demoliberal” y la “legalidad cosmopolita”. Esta diferenciación de encuadres normativos, seguramente, motivará dudas y cuestionamientos de la corriente legalista o institucionalista.
Segundo, mientras varios autores establecen como el fin de la transición democrática la construcción de sistema de democracia representativa (O´Donnell, por ejemplo) o fijan como principal horizonte del cambio político a la democracia “sin adjetivos” (Krauze), de Sousa quiere ir más allá y para ello, vuelve a usar a los movimientos sociales para sostener que éstos han “subvertido” los fundamentos de la literatura sobre la transición democrática de tres maneras. La primera es cuestionando el inicio y término de la transición (“la transición pudo haber comenzado con la resistencia al colonialismo”), segundo, “el concepto de tiempo que gobierna la transición (el tiempo cíclico de los antiguos versus el tiempo rectilíneo del progreso) y tercero, cuestiona “totalidades” homogeneas como dictadura y democracia cuando existen, según de Sousa, “universos culturales con cosmovisiones propias”. ¿Es Boaventura un defensor del relativismo cultural? Al parecer no, según sus propias palabras. Se manifiesta, mas bien, por un diálogo y “traducción intercultural”. ¿Alguna novedad en ello?
El tercer aporte de de Sousa a la discusión del cambio político es que plantea una relación distinta entre avance democrático y desempeño económico. Mientras autores como Huntington no establecen referentes éticos para hablar del progreso económico y del cambio político, de Sousa toma la experiencia de las constituciones de Ecuador y Bolivia para decir que es el “buen vivir” (sumak kawsay o suma qamaña) el “paradigma normativo de la ordenación social y económica”. La idea del modelo económico de de Sousa se asienta en la solidaridad y en la soberanía y parece preferir el crecimiento “desde adentro”; de esta manera, sugiere que las relaciones capitalistas globales no deben determinar la “lógica, la dirección y el ritmo del desarrollo nacional”. 
Que un académico ofrezca elementos para enriquecer el análisis del cambio político, no signifique que sea inmune al cuestionamiento, esencia misma de la vida universitaria. Basado en la vocación indigenista de José Carlos Mariátegui, las ideas (sesenteras) de Pablo González Casanova sobre “colonialismo interno” y la admiración por los recientes regímenes neo populistas de Ecuador, Venezuela y Bolivia, de Sousa asume que lo que pasa en esos países tiene “una importancia continental y mundial”. Es sorprendente que del estudio y fascinación que le causan tres regímenes políticos, de Sousa pase a la generalización “continental”, como bien cuestionaron los estudiantes del seminario. Queda la impresión de que Boaventura de Sousa cae en la clásica idealización de la vida latinoamerica, lo cual, históricamente, ha sido muy común. Mario Vargas Llosa, por ejemplo, ha hecho notar que América Latina ha sido “una realidad ficticia” en la que algunos europeos “vuelcan sus utopías fallidas y con las que se resarcen de sus decepciones”. ¿Es éste el caso de de Sousa? Una segunda crítica que surgió en el seminario fue el ataque exacerbado a la teoría social “occidental” y a la democracia “liberal” cuando el propio de Sousa utiliza dos principios básicos de esta forma de gobierno para sostener sus argumentos: la pluralidad y la tolerancia. ¿Entonces por qué ser tan áspero? Tengo la impresión de que de Sousa va a ser —sino que ya es —muy popular en algunos círculos político-académicos en donde prevalece la explicación dicotómica de las injusticias, de la realidad; en donde la adjetivación se utiliza para fines reivindicatorios más que analíticos y en donde el clisé actúa como un atajo del pensamiento (“darle voz a los sin voz”, “necesitamos un pensamiento alternativo de alternativas”). El entusiasmo político hace ganar aplausos pero también obnubila.
Por último, una tercera crítica a de Sousa es su posición de atribuirle a la teoría social contemporánea propósitos incomensurables como el hecho de poder cambiar la realidad. Por ello, habla de que no necesitamos “teorías de vanguardia”, sino de “retaguardia”, es decir, “trabajos teóricos que acompañen “muy de cerca” la labor transformadora de los movimientos sociales. Un reloaded de la “investigación-acción”, es lo que parece proponer de Sousa para hacer más un trabajo de “testigo implicado” y menos de “liderazgo clarividente”. ¿Y la diversidad epistemológica para explicar la realidad?
Uno de los atributos del intelectual es provocar, diría Soledad Loeza y eso finalmente hizo Boaventura de Sousa con su libro en un seminario de Teorías del Cambio Político. Que el diálogo y la crítica continúen; pues así también se construye conocimiento sin tener que buscarle un origen nacional al ejercicio intelectivo.

Postcriptum: Agradezco a Luis David, Saúl, Alonso, Octavio y Lorena, brillantes estudiantes de posgrado, sus discusiones y comentarios en clases pues sin ellos hubiera sido difícil expresarme en un artículo.


* Pedro Flores Crespo es Doctor en Política por la Universidad de York, investigador y académico del  Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (UIA): pedro.flores@uia.mx. Síguelo en Twitter: @flores_crespo. Originalmente publicado en Campus Milenio.

6 de noviembre de 2013

Especialistas dialogan en IPN sobre la formación de egresados con calidad y competitividad

Con el propósito de reflexionar sobre la importancia del quehacer académico en la formación de egresados de alta calidad y competitividad profesional, inició la 30ª Semana Interdisciplinaria de la Unidad Profesional Interdisciplinaria de Ingeniería y Ciencia Sociales y Administrativas (UPIICSA) del Instituto Politécnico Nacional (IPN), que culminará el próximo viernes 8 de noviembre.
Durante la ceremonia inaugural que estuvo a cargo de Emmanuel Merchán Cruz, Director de Educación Superior del IPN, y que lleva por título Calidad y Competitividad Académica, el Director de UPIICSA, Pedro Azuara Rodríguez, señaló que desde 1984 este plantel politécnico celebra la 30ª Semana Interdisciplinaria con la participación de investigadores, directivos y destacados representantes de los sectores público, privado y social, quienes dialogan sobre propuestas de solución a problemas de actualidad con un enfoque científico, académico e interdisciplinario.
“Desde sus orígenes, en el año de 1972, la UPIICSA ha mantenido una fuerte vinculación con el sector productivo a través de convenios, acuerdos y servicios que se ofrecen para resolver problemas de carácter técnico y administrativo, y es gracias a la sólida formación académica y a su destacado desempeño profesional, que los egresados de esta escuela tienen una gran aceptación en el mercado laboral”, destacó su director.
Para dar inicio al ciclo de conferencias, el doctor Carlos Artemio Coello Coello, investigador del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) del IPN, explicó que a través de la historia la evolución natural ha sido vista como un proceso de aprendizaje, que hoy en día se trata de emular a través de la simulación del proceso de la evolución de las especies mediante computadoras.
Con el tema Introducción a la computación evolutiva: las computadoras aprenden de la naturaleza, el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2012 explicó que los algoritmos evolutivos, todavía en desarrollo, son conceptualmente simples, fáciles de paralelizar y robustos; sin embargo, suelen resultar en un alto costo computacional al requerir de muchas evaluaciones.
Entre los invitados a la 30ª Semana Interdisciplinaria se encuentran el investigador Francisco Venegas Martínez, de la Escuela Superior de Economía del IPN; el subdirector de Evaluación de la Dirección de Posgrado del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), Arturo Gutiérrez Islas; el investigador Omar Solorza Feria, del Cinvestav; el director de Enfoque Noticias NRM Comunicaciones, Leonardo Curzio, así como el profesor e investigador Pedro Flores-Crespo, del INIDE de la Universidad Iberoamericana.
Los paneles de expertos y las mesas redondas que tendrán lugar a lo largo de la semana tratarán temas como Enfoque interdisciplinario a la Calidad y Competitividad en el IPN; Expectativa de la Ingeniería Industrial: Cadena de suministro; Expectativas de la Administración Industrial; Evaluación en las organizaciones; La competitividad de los egresados en el campo de la informática, y Expectativas de la Ingeniería en Informática.
También se abordarán los temas Expectativas en la Licenciatura en Ciencias de la Informática; Enfoque Interdisciplinario a la Calidad y Competitividad: Tendencias e Innovación Tecnológica, así como Expectativas de la Ingeniería en Transporte y de la Ingeniería en Sistemas Automotrices, entre otros.
Adicionalmente se realizan actividades culturales, mesas de análisis, una muestra histórica por el 50 Aniversario de la Gaceta Politécnica, así como una exposición en la que participan empresas y organizaciones invitadas y de las diversas áreas que conforman a la UPIICSA, con la finalidad de dar a conocer avances científicos y tecnológicos, además de mostrar a la comunidad sus productos y servicios.
Previo a la inauguración y como parte de los festejos por el 41 Aniversario de la fundación de la UPIICSA, representantes del Ejército Mexicano llevaron a cabo en la explanada de la escuela la ceremonia de incineración de Bandera y entrega del nuevo Lábaro Patrio a la escolta de la Unidad Profesional Interdisciplinaria de Ingeniería y Ciencias Sociales y Administrativas.
En la ceremonia de inauguración también estuvieron presentes José Javier Roch Soto, Director de la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica, Unidad Ticomán, y por parte de la UPIICSA, Ana María Lagunes Toledo, subdirectora Académica; Gustavo Mazcorro Téllez, jefe de la Sección de Estudios de Posgrado e Integración Social, y Ernesto García García, coordinador ejecutivo de la 30ª Semana Interdisciplinaria.


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 Derechos Reservados. Originalmente publicado en Vocero.

31 de octubre de 2013

Redes de tutoría. Pensamiento en acción

Por Pedro Flores Crespo*

El 24 de octubre pasado, el Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación de la Universidad Nacional Autónoma de México organizó un diálogo entre los participantes de las redes de tutoría, académicos y representantes de diversas organizaciones civiles con el propósito de reflexionar sobre esta forma de organización escolar que presuntamente ha mejorado, de manera significativa, los aprendizajes de los estudiantes de la educación básica (www.redesdetutoria.org).
La reunión estuvo dividida en tres partes principales. En primer lugar, se proyectó el documental Maravillas, que narra la forma en como las tutorías han mejorado el proceso de enseñanza-aprendizaje en la telesecundaria Pedro Vélez, la cual está ubicada en un desolado pueblo de Zacatecas (http://documentalmaravillas.com/) Sobre este notable caso, ya escribí en Campus; ver “Cambio educativo sin sangre, sudor y lágrimas: El caso Maravillas” (No. 526, 12/09/13).

La segunda parte del encuentro estuvo dedicada a escuchar los testimonios de los actores principales de la relación tutora: director, autoridades educativas, maestros, estudiantes y padres de familia. La tercera parte la constituyeron cuatro mesas de discusión entre académicos, participantes de la tutoría, interlocutores y público en general. En esta entrega, quisiera exponer algunos de los argumentos vertidos en esta última parte del seminario, en donde tuve la fortuna de interactuar y discutir con colegas como Emilio Blanco (Colmex), Giovanna Valenti (Flacso), Manuel Ulloa (Redes de tutoría), Bernardo Naranjo (Proyecto Educativo, S.C.), Catalina Inclán (UNAM), entre otros especialistas y testigos de la tutoría.
A mi juicio, el programa de mejoramiento del logro escolar (PEMLE), que adoptó como estrategia central la tutoría y las comunidades de aprendizaje, tuvo al menos tres características destacadas. En primer lugar, empleó una base de información plural —y no sólo oficial— para focalizar las secundarias que había que atender. El Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), por ejemplo, contribuyó a la identificación de secundarias con bajo aprovechamiento académico para que la Subsecretaría de Educación Básica pudiera intervenir. 
Segunda característica: los fundamentos filosóficos y pedagógicos de la idea sobre redes de tutoría y comunidades de aprendizaje se desprenden del conocimiento educativo históricamente acumulado. No se trata de “inventar el agua tibia”, sólo que ahora hubo un equipo profesional comandado por el doctor Gabriel Cámara que supo poner en marcha ideas clásicas. En resumen, el programa de redes de tutoría es ejemplo de un proceso de implementación novedoso de teorías previa y lúcidamente concebidas. 
La tercera característica sobresaliente del programa de intervención educativa basado en las redes de tutorías es que ha sido evaluado con técnicas de tipo cuasi experimental. Es decir, se ha tratado de mostrar si las secundarias que son sujeto de estos programas mejoran estadísticamente su desempeño en términos de logro escolar en comparación con aquellas escuelas en donde no existe tal programa. Según Sara Vogel, con el paso del tiempo, las escuelas que pusieron en marcha acciones basadas en la tutoría lograron cerrar la brecha en términos de logro escolar entre las escuelas que adoptaron el programa y aquéllas que no (Revista de la AZ, número 58, junio 2012). Este tipo de evaluación me parece cada vez más necesaria en un país que en ocasiones centra el debate público más en cuestiones ideológicas o estructurales (“el neoliberalismo es el culpable”) que en efectos prácticos y visibles (“qué programas educativos realmente funcionan para ampliar las habilidades del estudiante”).
Asumiendo que el programa de redes de tutoría es efectivo en algunas escuelas del nivel básico, los académicos nos preguntamos si habría posibilidades de generalizarlo. ¿Qué condiciones se deben cumplir para hacer un escalamiento exitoso de esta intervención escolar? Es fácil conmoverse con el documental sobre el caso de la secundaria Pedro Vélez, pero también hay buenas razones para pensar en cómo la tutoría puede transitar de particularidades a iniciativas amplias. ¿Quién podrá sugerir su expansión? ¿La SEP? 
El papel de la autoridad educativa federal también fue discutido y se hicieron notar algunas aparentes contradicciones. Por un lado, la SEP fue quien canceló este programa y además, ha emprendido una recentralización de atribuciones y de poder, pero por otro, en la legislación de la reforma propuesta por esta administración, se habla recurrentemente de “autonomía de la gestión escolar” (Ley General de Educación) y de que la escuela se define como “el plantel en cuyas instalaciones se imparte educación y se establece una comunidad de aprendizaje entre alumnos y docentes” (Ley General del Servicio Profesional Docente). La comunidad de aprendizaje es el espacio que articula, en este programa de tutorías, el establecimiento y desarrollo de las redes. ¿Reconocimiento o coincidencia?
Como en cualquier espacio donde el pensamiento y la acción están presentes, también se cuestionó a qué grado la tutoría podría compatibilizar su método con la enseñanza de los contenidos mínimos de la educación básica y no operar como una estrategia que supla procesos de enseñanza-aprendizaje igual de valiosos. Este tipo de preguntas surgieron con el ánimo de seguir explorando nuevas formas de conducir el cambio educativo y de aprovechar los resquicios que abre un destartalado sistema educativo para innovar y mejorar las capacidades y habilidades cognitivas de las niñas, niños y jóvenes que siguen enfrentando, injustificadamente, graves desventajas sociales y económicas.

* Pedro Flores Crespo es Doctor en Política por la Universidad de York, investigador y académico del  Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (UIA): pedro.flores@uia.mx. Síguelo en Twitter: @flores_crespo. Originalmente publicado en Campus Milenio.

30 de octubre de 2013

Desinterés por enseñar lenguas indígenas demuestra racismo arraigado: Sylvia Schmelkes

Con la innovadora aplicación por primera vez en una escuela indígena de México de la metodología pedagógica de doble inmersión, la Universidad Iberoamericana contribuye a preservar lenguas nativas y combate las prácticas racistas que dejan de lado su enseñanza y recuperación.
Antes de realizar la práctica denominada “Cultura e identidad con educación ambiental” con 150 maestros y dos mil 500 estudiantes de la Escuela Primaria Intercultural Bilingüe Juan Álvarez, en Xochistlahuaca, Guerrero, en México sólo existían casos efímeros del uso de metodologías de doble inmersión, así como de la enseñanza de una segunda lengua o de su recuperación, lo que es un “ejemplo muy claro de un racismo muy arraigado”, señaló la doctora Sylvia Schmelkes, presidenta del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), en la presentación de los resultados del proyecto en la Universidad Iberoamericana.
Schmelkes, quien antes de presidir el INEE fue directora del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (Inide) de la Ibero, criticó que si bien desde hace muchos años se utiliza una pedagogía a nivel global para enseñar una segunda lengua, en México ha sido poco aprovechada para enseñar o rescatar lenguas indígenas en riesgo de desaparición.
La doctora Schmelkes destacó el programa impulsado por la Ibero en Xochistlahuaca, pues consideró que a esta propuesta “sí le interesa poner en práctica el bilingüismo equilibrado”, que implica darle su lugar a la lengua indígena en las aulas, poniéndola en práctica mediodía, todos los días, lo que facilita la educación intercultural.
Coordinada por la maestra Joan Marie Feltes, colaboradora del Inide, la práctica “Cultura e identidad con educación ambiental” ha integrado el saber local a los conocimientos escolares oficiales en colegios como la Escuela Juan Álvarez, que se convirtió en uno de los 20 casos ganadores de la Cumbre de Líderes en Acción por la Educación 2012, que reconoció las buenas prácticas de escuelas públicas de educación básica en México.
Mediante esta práctica, los alumnos aprenden a escribir y hablar en español y en ñomndaa (lengua de la zona), en espacios de práctica separados para cada lengua, con el apoyo de maestros altamente capacitados, lo que ha facilitado el desarrollo de un bilingüismo equilibrado y el diálogo intercultural.
Además, al involucrar en un alto grado a los padres y madres de familia, y gracias a una gran variedad de estrategias encaminadas a las necesidades específicas de aprendizaje de los alumnos, los programas de doble inmersión facilitan que los estudiantes no sólo mantengan su lengua nativa, sino que adquieran otra (el español) al mismo tiempo.
En su visita a la Ibero, Sylvia Schmelkes precisó que la lengua indígena se debe escribir, pues esa acción le brinda un lugar público, refuerza su capacidad de memoria histórica, evita su desplazamiento y unifica su comprensión, sobre todo cuando es leída por quienes hablan diversas variantes de la misma lengua.
“La lengua da identidad, respetarla da autoestima y permite aprenderla mejor”, añadió la experta, quien reafirmó que ser bilingüe tiene enormes ventajas cognitivas.


® Derechos Reservados. Originalmente publicado en Educación y Cultura AZ.

18 de octubre de 2013

¿Puede la evaluación mejorar la política educativa? (tercera y última parte)

Por Pedro Flores Crespo*

¿Qué realmente se está transformando con los cambios propuestos por el gobierno de Enrique Peña Nieto en materia educativa? Esta fue la pregunta principal que guió el seminario internacional sobre la reforma del sector organizado por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, sede México, el 25 y 26 de septiembre pasado. Como un agradecimiento a Flacso por haberme invitado a participar en ese encuentro, trataré, en este última entrega, de responder a la pregunta que inteligentemente bautizó su magnífico encuentro.
Transformar quiere decir que algo cambie de aspecto. Si nos ceñimos a esta simple definición, lo primero que diría —siguiendo el argumento de Sylvia Schmelkes — es que con la reforma educativa, se modificó el lugar de la educación en los planes de gobierno y en el debate nacional. Desde principios del 2013, la educación básica, que aglutina al mayor número de estudiantes, presupuesto y recursos, ha sido materia de un constante y a veces ríspido debate. El seguimiento informativo a cada paso de la reforma ha sido puntual y derivado de ello, muchos hemos podido, desde nuestras diferentes trincheras, pensar, opinar y reflexionar sobre lo que está haciendo el actual gobierno priísta en materia educativa. Esto contribuye, en cierto sentido, a hacer públicas las políticas.
Sin embargo, aún persiste un problema. Pese a la preocupación de esta administración federal por la educación y al interés de la sociedad por participar en el debate, parece que no se ha transformado la capacidad del gobierno de escuchar argumentos distintos a los suyos, aprender del diálogo y matizar sus propuestas e iniciativas. El gobierno “por discusión” que, entre otras cosas, serviría para mejorar la calidad de nuestra democracia, no se advierte dentro de algunos círculos del poder Ejecutivo y Legislativo. 
Si bien esta administración optó por una vía distinta al corporativismo clásico para impulsar cambios sustanciales en la educación de México, aún falta dar mayores pasos hacia la construcción de un nuevo esquema de gobernabilidad eficiente y democrático. Las leyes aprobadas, por ejemplo, presentaron deficiencias que diversos grupos y analistas identificaron a tiempo y sin embargo, no pudieron ser enmendadas. Una de estas deficiencias es una idea preconcebida de que los maestros mexicanos son irresponsables por naturaleza y por tanto, su actuación debe regularse al máximo. 
Otra cosa que a mi juicio parece transformarse es el lugar de los especialistas dentro de los procesos de política educativa. En un seminario sobre “evaluación docente” en la Universidad de Colima, expresé que al contrario de hace algunos años cuando había sólo dos actores configurando la agenda educativa, ahora hay por lo menos un tercer actor cuyo recurso de actuación es el conocimiento especializado. Esto no es poca cosa, pues, como diría Anthony Giddens, la confianza en sistemas abstractos y móviles como el conocimiento es un paso hacia la modernidad. Dejar de confiarle al Rey, sacerdote, líder o rector el desarrollo educativo del país es un paso hacia delante y confío en que el equipo del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) sabrá construir la institucionalidad necesaria para hacer frente a los retos políticos, técnicos y sociales que la actual coyuntura le plantea. 
Pero el debate sobre la educación también revela agrias disputas y prejuicios. Algunos profesores disidentes manifestaron que ciertos grupos sociales como el de los empresarios debía “sacar las manos” de la educación (La Jornada, “Exigen diálogo con la IP”, nota de Laura Poy; 02/06/12). Cambiemos la pregunta del seminario de Flacso y pensemos, ¿qué es lo que no se ha transformado dentro del ámbito educativo para que se expresen tales posiciones? ¿Es que acaso la pluralidad incomoda? Si este reclamo es causado por la carencia real de oportunidades para expresarse, participar y tener voz en la definición de la agenda educativa nacional, así debe expresarse y no pidiendo “diálogo” por un lado y descalificando por el otro. 
A la participación de cada grupo social y actor político la cruza una estructura de poder que en México, como en muchos países, es desigual y si los maestros la saben identificar y la señalan sin caer en la intolerancia, podrán conjuntar apoyos con otros participantes de las políticas como el de los investigadores. 
Parece haber fuertes coincidencias en la necesidad de democratizar las condiciones para participar en las discusiones sobre el cambio educativo. Si recuperar la “rectoría del Estado” en materia educativa implicó una fuerte concentración de poder, ahora la incógnita es si habrá una redistribución de éste para tratar de implementar eficazmente la reforma. Este camino, no obstante, presenta un problema: Democratizar, implica para el PRI perder poder. Ya veremos qué camino elige. Ellos también podrían transformarse gracias a la reforma. La bolsa de la legitimidad aguarda a los gobiernos que pagan los costos por un bien mayor. 


* Pedro Flores Crespo es Doctor en Política por la Universidad de York, investigador y académico del  Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (UIA): pedro.flores@uia.mx. Síguelo en Twitter: @flores_crespo. Originalmente publicado en Campus Milenio.